Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los indignados de Sol retiran carteles y grafitis como pedían los comerciantes

Los acampados rechazan en asamblea las peticiones de los propietarios de negocios en la plaza para evitar más pérdidas.

Los indignados limpian las pintadas de las puertas de los comercios. Ampliar foto
Los indignados limpian las pintadas de las puertas de los comercios.

Los indignados de la puerta del Sol han comenzado a hacer caso a los comerciantes que se quejan de su presencia porque, entre otras cosas, sus escaparates se han llenado de carteles reivindicativos. A lo largo del día, han quitado todos los carteles que molestaban en los pequeños y medianos comercios y han limpiado algunas de las pintadas de los escaparates. Sin embargo, han dejado los que estaban en las grandes superficies. Los acampados han aceptado también la petición de los comerciantes de mantener libre un perímetro de cinco metros alrededor de la entrada de las tiendas. Además, por megafonía han agradecido a los comerciantes de la zona por su solidaridad.

Esta mañana, el presidente del CEIM y de la Cámara de Comercio de Madrid, Arturo Fernández, ha comunicado que la confederación ha escrito una carta al Ministerio del Interior para que se resuelva la "prolongada y anómala situación" de la Puerta del Sol a través de los mecanismos del Estado de Derecho. Han querido manifestar su "preocupación e indignación" por la dificultad que tienen los clientes para acceder a los comercios del kilómetro cero. Esta asociación cifra las pérdidas de estos establecimientos en un 80%, "Hurtándose la obtención de un beneficio lícito que nunca se recuperará, lo que es especialmente grave en un momento como el actual de crisis económica, en el que el consumo está muy estancado". Aún así, dejan claro que no quieren menoscabar "el libre y responsable ejercicio de los derechos y libertades de expresión", pero insisten en la "urgente necesidad" de resolver esta situación que, además, está afectando "devastadoramente" la imagen turística de la zona de Sol y de la ciudad.

La asamblea matutina de la Puerta del Sol ha evitado hoy el calor del mediodía fijando su hora de inicio a las 10 de la mañana. En el noveno día de reunión, el debate se ha centrado precisamente en las propuestas que los comerciantes de la plaza presentaron ayer. Los propietarios de negocios en Sol reclaman cuatro puntos fundamentales: que se despejen las calles de tiendas de campaña, que se cree un pasillo para los peatones entre Montera, Preciados y Arenal; y que se retiren los carteles y pancartas de los escaparates y vitrinas. Lo único que se ha aprobado, y que se ha llevado a cabo esta tarde, es lo de los carteles, pero con restricciones: solo se han despejado los escaparates de los pequeños y medianos comercios.

En la reunión se han debatido también cuestiones de organización. Se han separado las comisiones de Limpieza e Infraestructura para mejorar su eficacia y, a partir de ahora, será la comisión de Coordinación interna la que se encargue de la megafonía -que hoy era mucho más potente gracias a unos nuevos bafles que se estrenaron ayer por la tarde- y de los contenidos que se suban a la web. Además, se ha establecido un horario para el reparto de mantas: de domingo a jueves se entregarán a las 12 de la noche y, durante el fin de semana, a partir de las 2.00. El horario de recogida será siempre las nueve de la mañana.

La comisión de Respeto también ha propuesto nuevas normas, como que no haya batucadas ni actuaciones musicales entre las 12 y las seis de la mañana, y una de sus portavoces ha vuelto a insistir en la idea de que hay que concretar propuestas porque "se acaba el tiempo". La comisión Legal, por su parte, ha dejado claro que ellos están "para cuestiones referentes a la acampada" y que no asesoran sobre "divorcios o cuestiones no referentes al campamento".

Según han informado en la asamblea, los acampados llevan ya recogidas 200.000 firmas de apoyo al movimiento. El portavoz que ha dado los datos ha resaltado: "Los abajo firmantes apoyamos esta iniciativa, reclamamos juntos el respeto a nuestros derechos y denunciamos las deficiencias de este sistema". Aún así, han querido dejar claro que no representan a ningún partido ni asociación, solo buscan "una vocación de cambio".