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El PP dejará gobernar a Cascos

Estrategia de pactos de la cúpula popular: el ex secretario general presidirá Asturias si es segundo y se negociará un Ejecutivo con el PSOE en Canarias

Cascos, junto al candidato a la Alcaldía de Oviedo
Cascos, junto al candidato a la Alcaldía de Oviedo EFE

Nadie habla de pactos poselectorales en público antes de unas elecciones. No es una máxima, es prudencia. Eso sí, las estrategias están más que definidas. Y en este caso la del PP también. La dirección nacional del partido tiene más que decidido y hablado, por ejemplo, qué hará en Asturias, el territorio quizá más hostil tras la irrupción del ex secretario general del PP Francisco Álvarez-Cascos. Todo depende de las urnas, naturalmente, pero el PP permitirá que Cascos presida el Principado si se encarama en la segunda posición por delante de los populares. Se da por descontado que el PSOE será la primera formación, pero sin mayoría absoluta para gobernar, incluso con IU.

En Asturias se reparten 45 diputados, la mayoría está en 23, el PSOE tiene 21, 20 el PP y 4 IU. Será duro para Isabel Pérez Espinosa, la nueva candidata popular en la región, pero el PP dejará gobernar a Cascos si es segundo. Más problemático será permitirle ese cetro si es tercero tras el PP, segundo. El PP asturiano no entendería esa cesión. En ese supuesto, el PP se plantea la abstención y, seguramente, acabarían gobernando de nuevo los socialistas, liderados por Javier Fernández.

Rajoy no suele avanzar ni sus propuestas ni tampoco sus estrategias. Pero eso no quiere decir que en la cúpula del partido no se planee qué puede ocurrir en el mapa electoral español tras la noche del 22-M. El primer objetivo, es obvio, será gobernar con mayoría absoluta en todos los territorios posibles. Rajoy no quiso mojarse ayer, en Onda Cero, cuando se le preguntó si sería un fracaso no gobernar la comunidad clave que se han fijado en esta convocatoria: Castilla-La Mancha. Le faltó decir que firma perder esa autonomía si mantiene las actuales y gana alguna nueva. No lo dijo.

El PP espera ganar Castilla-La Mancha y que María Dolores de Cospedal, su gran apuesta, sea la nueva presidenta. La región se juega en un diputado: en Guadalajara o en Ciudad Real. El margen para romper los empates de escaños actuales tiene que ser enorme, en torno a diez puntos y según la participación. El PP piensa que está en ese límite en Guadalajara y el PSOE en la provincia en la que nació José María Barreda, su candidato. Sus encuestas les dicen que están recuperando terreno en la campaña. Pero ahí no hay ningún margen para negociar, como en otras comunidades.

Rajoy no quiso mojarse cuando se le preguntó si sería un fracaso no gobernar la comunidad clave que se han fijado: Castilla-La Mancha

El PP sabe que tiene que ganar por mayoría absoluta en Baleares, donde se disputan 59 escaños, la mayoría absoluta está en 30 y el PP ya tiene ahora, a pesar de la dura legislatura de escándalos, 28.

La gran sorpresa para el PP podría ser al final Extremadura. Nadie apostaba por esa región en el PP hace muy pocos meses. El tsunami antigobierno por la crisis y el paro ha facilitado la sensación de vuelco, admiten los populares. Hay 65 diputados en juego, la mayoría absoluta está en 33, y el PSOE tenía hasta ahora 38 frente a los 27 del PP: es decir 11 de margen. Pero ahora también ese partido está igualado, según fuentes populares y socialistas. Al parecer, todo lo decidirá un diputado de Badajoz, donde ahora el reparto era de 21 parlamentarios para el PSOE y 14 para el PP.

Uno de los feudos siempre más complicados de manejar tras cualquier elección es Canarias, con gran tradición de pactos de todo signo. En esta ocasión será similar. Se reparten 60 puestos, la mayoría está en 31 y ahora el PSOE tiene 24, 17 Coalición Canaria y 13 el PP. Hay otras formaciones minoritarias. CC ya gobernó hasta la mitad de este mandato con el PP. Cabría esperar una reedición de ese acuerdo. Pero en la cúpula del partido no descartan emprender en Canarias un camino largamente anunciado por los partidos nacionales pero nunca ejecutado por nadie. Están dispuestos a negociar un acuerdo para Canarias con el PSOE y dejar fuera de juego a CC.

En las municipales hay tres plazas principales en juego. La más importante y emblemática es Sevilla, donde el PP necesita mayoría absoluta para desbancar finalmente al PSOE. Otra es Barcelona, donde no se descarta un pacto para dejar gobernar por primera vez al nacionalista Xavier Trías si permite la llegada a la primera tenencia de alcaldía del popular Alberto Fernández. Y la tercera y quizá más simbólica es Córdoba, donde gobierna tradicionalmente IU con el apoyo del PSOE. La mayoría se logra con 15 ediles y el PP ya tiene ahora 14.