Francia, desunión ante la extrema derecha
A un año de las elecciones presidenciales y del relevo de Macron, las divisiones en la izquierda, el centro y la derecha facilitan la llegada de RN al Elíseo


Francia, a un año de las elecciones presidenciales de las que saldrá el sucesor o sucesora de Emmanuel Macron, es un país con la economía estancada, un presidente debilitado y en retirada, y la posibilidad real de que la extrema derecha, por primera vez desde 1945, llegue al poder. Si los franceses acudiesen hoy a las urnas, ganaría el candidato o candidata de Reagrupamiento Nacional (RN), según los sondeos. Solo una unión de los moderados de izquierdas, de centro y de derechas en torno a un aspirante podría permitir la derrota de Marine Le Pen o, si su condena judicial le impide presentarse, la de su joven delfín, Jordan Bardella.
Las elecciones presidenciales francesas serán un momento de verdad para Europa. El avance del nacionalismo populista, euroescéptico e iliberal ha marcado el paso en la última década de las democracias occidentales. Pero el pulso con los defensores del europeísmo y la democracia liberal no se ha resuelto de forma definitiva en favor de los extremistas. Viktor Orbán fue derrotado en Hungría gracias a una amplia alianza de los demócratas de todo signo; en Polonia, los europeístas volvieron hace dos años y medio al poder; y el pasado otoño, en Países Bajos, perdió la derecha xenófoba de Geert Wilders. Al mismo tiempo, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en 2025 dio un impulso fabuloso en todo el mundo a las fuerzas del repliegue y la reacción, aunque las guerras de Trump y sus excesos han llevado a algunos en la extrema derecha europea a distanciarse de él.
En la batalla política europea, una victoria de Le Pen o de Bardella en la primavera del año próximo decantaría la balanza en favor de la extrema derecha. Francia, miembro fundador de la UE, no es un país más en el club. Es el único dotado de la bomba nuclear y, junto a Alemania, el motor histórico de la integración. La Administración de Trump se propone en su última Estrategia de Seguridad Nacional “cultivar, en el interior de las naciones europeas, la resistencia a la actual trayectoria de Europa”. Una victoria del candidato o la candidata de RN haría buenos estos deseos y dinamitaría desde su mismo corazón el proyecto europeo tal como se ha conocido hasta ahora.
Las divisiones de la izquierda, el centro y la derecha tradicional francesas facilitarán que una segunda vuelta electoral enfrente a Le Pen o Bardella con el líder de la izquierda europescéptica, Jean-Luc Mélenchon. Los sondeos indican que, en este escenario, vencería la extrema derecha. No ha aparecido aún una figura en condiciones de unir a todos los demócratas, la vía con más probabilidades, pero en ningún modo segura, para impedir que tome las riendas de la República un partido con orígenes en el colaboracionismo de la Segunda Guerra Mundial y precursor de conceptos como la “prioridad nacional”. No es tarde para evitarlo.
Archivado En
- Opinión
- Europa
- Europa occidental
- Unión Europea
- Francia
- Elecciones Francia
- Emmanuel Macron
- Marine Le Pen
- Jordan Bardella
- Agrupación Nacional
- Extrema derecha
- Ultraderecha
- Partidos ultraderecha
- Francia Insumisa
- Jean-Luc Mélenchon
- Elecciones presidenciales
- Populismo
- Euroescepticismo
- Donald Trump
- Elecciones Hungría
- Viktor Orban
- Polonia
- Donald Tusk
- Holanda
- Geert Wilders


























































