Editorial
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Ludopatía juvenil

El rápido crecimiento de las apuestas por Internet exige una respuesta rotunda

Un joven mira una pantalla de un ordenador con varias páginas web de apuestas online.
Un joven mira una pantalla de un ordenador con varias páginas web de apuestas online.Paco Puentes

El uso compulsivo de Internet y las ludopatías relacionadas con las apuestas en línea se están convirtiendo en las nuevas adicciones emergentes en España, con la agravante de que afectan cada vez en mayor proporción a jóvenes y adolescentes. La última encuesta del Ministerio de Sanidad sobre alcohol y otras drogas en España (Edades) indica que el 6,7% de la población de 15 a 64 años ha jugado con dinero en apuestas en línea en el último año, casi el doble de lo que registraba (3,5%) la encuesta de 2017/2018. Pero lo preocupante es que este porcentaje sube hasta el 11% entre los 15 y los 24 años. Una parte de los jugadores habituales acaba desarrollando una ludopatía. La encuesta estima que unas 670.000 personas presentan conductas de riesgo. También ha crecido el uso compulsivo de Internet, un problema que afecta al 3,7% de la población de 15 a 64 años —alrededor de 1,1 millones de personas— y ha crecido un 25% respecto a la anterior encuesta (2,9%).

Lo nuevo de este comportamiento es que suma a la pulsión por el juego la atracción de las nuevas tecnologías, que permiten jugar en solitario y buscar una recompensa inmediata, dos factores que favorecen la dependencia. Es un nuevo problema social que hay que atajar antes de que vaya a más. Y no se ha hecho. El aumento de este fenómeno relacionado con las apuestas por Internet tiene que ver con la dejadez en el desarrollo de la ley del juego de 2011, que preveía regular por decreto la publicidad y no se ha hecho hasta nueve años después. Durante este tiempo, coincidiendo con el auge de las apuestas deportivas, ha proliferado un tipo de propaganda muy agresiva y engañosa que no solo promovía el juego en programas de máxima audiencia, sino que incluso ofrecía dinero para hacer las primeras apuestas. En noviembre de 2020 se publicó el real decreto que limita esta publicidad y habrá que esperar a la siguiente encuesta sobre adicciones para observar el efecto que tiene.

La ludopatía relacionada con el juego en línea es ya el segundo motivo de consulta por este comportamiento patológico en los centros de rehabilitación y tratamiento. El primero sigue siendo, con diferencia, la relacionada con las tragaperras, pero los perfiles son muy distintos. El juego presencial provoca dependencia en personas más mayores, mientras que las apuestas en línea crean problemas especialmente en jóvenes. Los especialistas advierten desde hace tiempo de la especial vulnerabilidad de los adolescentes por el menor control de los impulsos y la mayor necesidad de experimentación que tienen a esa edad. Limitar la publicidad no será suficiente. Habrá que complementar esta medida con campañas de prevención que incidan específicamente sobre los jóvenes. Y es una tarea que no admite más demoras.

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