Revocación de mandato
Columna
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El perfil del voto duro de López Obrador

La revocación nos deja con una radiografía detallada de las estrategias usadas por López Obrador para conservar su voto más fiel

Manifestantes marchan a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador en Tlaxcala, el pasado 6 de abril.
Manifestantes marchan a favor del presidente Andrés Manuel López Obrador en Tlaxcala, el pasado 6 de abril.Claudia Aréchiga

La revocación de mandato de López Obrador dejó en claro que el aparato estatal y partidista del presidente es capaz de movilizar 15 millones de votos sin comprar un solo spot de radio o televisión, en plenas vacaciones y sin razones de peso, pues nada indicaba que su mandato estuviera realmente en riesgo. Esto es mucho. Representa el 27% del voto en una elección presidencial y lo suficiente para derrotar a cualquiera de sus contrincantes en la elección del 2018.

¿Quiénes son estas personas? Analicé el voto de los 15 millones de mexicanos que votaron por Obrador y sus características. El análisis nos deja tres pistas de quién es el voto duro de Obrador.

La primera es que el voto duro proviene, sin duda, de los más pobres. El grupo más leal del presidente son las personas que ganan menos de 3.600 pesos al mes en zonas urbanas o 2.500 en zonas rurales. Por ejemplo, en el 10% de los municipios más pobres de México el 25% de la lista nominal votó en favor del presidente, más del doble que en los municipios más ricos. Esta tendencia se observa en cada distrito.

Recibir programas sociales está correlacionado con el voto en favor de Obrador, pero todavía existen municipios como San Antonio Huitepec, donde el 76% de los hogares reciben programas sociales y el voto por López Obrador estuvo 15 puntos por debajo de la media. En cambio, hay otros como Campeche donde solo el 23% recibe programas y aun así el voto estuvo 18 puntos por encima de la media.

Esto es una sorpresa. Significa que la coacción está atemorizando a todas las personas de bajos ingresos, reciban o no programas sociales. O que en efecto, en Mexico estamos comenzando a observar un fenómeno de voto fraccionado por clases sociales.

Por todo lo anterior, el obradorismo es un fenómeno propio del sur del país. En los Estados del sur el presidente colectó el 35% de su voto, mucho más que en el norte donde solo colectó el 14%.

La segunda enseñanza que nos deja la revocación es que los gobernadores de Morena fueron los principales promotores del voto. En los Estados gobernados por Morena, el 22% de la lista nominal votó en favor de que López Obrador se quede, en el resto solo fue el 15%. De hecho, no hay un solo municipio que haya tenido una votación del 55% o más para Obrador que no tenga un gobernador morenista.

No todos los gobernadores pueden promover el voto de la misma manera. Los gobernadores de estados pobres son más efectivos. De hecho, el 60% de los municipios más obradoristas se encuentran en Chiapas, seguido de Guerrero y Veracruz con otro 22%. Todos estos son municipios donde el 78% de la población es pobre. Los morenistas de Estados ricos, como Claudia Sheinbaum, no logran movilizar el voto porque la población no es susceptible de ello.

La desigualdad no facilita el acarreo del voto, solo la pobreza lo hace. De hecho, Estados como Nuevo León y Tabasco, que tienen niveles similares de desigualdad, tuvieron comportamientos de voto completamente distintos. Mientras que en el primero solo el 9% de la lista nominal votó por Obrador, el segundo tuvo el récord de participación con 35%.

Finalmente, la consulta nos deja la enseñanza de que el voto duro de Obrador es muy leal. La gran mayoría de los municipios que votaron por el presidente en 2018, continuaron haciéndolo en 2021. De los municipios que Obrador ganó en 2018, dos terceras partes siguen siendo marcadamente más Obradoristas que el resto en 2022. Existen algunos municipios arrepentidos, sobre todo entre los de alto ingreso, pero esto no es lo más común.

En general, la revocación nos permite conocer mejor al obradorista: un votante fiel, de bajos ingresos y que fue impulsado a votar por la maquinaria de su estado. Pero sobre todo, nos deja una lección clara para la oposición: que no podrán ganar a menos de le ofrezcan a la población más vulnerable de México una alternativa. El voto de Obrador es el resultado de haber condenado al 53% de la población a la pobreza y de haber creado un mercado laboral donde el salario mínimo es inferior a lo que un hogar puede recibir en programas sociales.

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