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Ariadna Montiel, secretaria de Bienestar: “Vivo para defender que nadie meta la mano en los programas sociales”

La encargada de la política social en México desde 2022 preside una institución que emplea a 60.000 personas en todo el país

Ariadna Montiel en Ciudad de México, el 4 de marzo.Aurea Del Rosario

Ariadna Montiel Reyes (Ciudad de México, 51 años) tiene en su cabeza todos los datos, número de beneficiarios y presupuestos de los más de 20 programas sociales que la Secretaría de Bienestar tiene a su cargo. No duda y enumera uno por uno, además, los programas regionales, que vigiló durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador y los dos más recientes que son insignias del primer tramo del sexenio de Claudia Sheinbaum. Hace solo unos días la presidenta, orgullosa, le reconocía en su conferencia matutina: “Ariadna es la mejor organizadora de todos los tiempos, de todo el mundo, aparte de ser una mujer honesta, muy trabajadora y de mucha convicción”.

Montiel Reyes, secretaria de Bienestar desde 2022, es la hija de una madre y un padre que fueron normalistas rurales y después abogados. Ella estudió arquitectura, pero la formación de sus padres y el movimiento estudiantil de finales de la década de los noventa en la Universidad Nacional le dieron la motivación y los dotes de política.

“Yo estudié en el autogobierno de Arquitectura. Nuestros maestros también, desde la visión urbana, de las carencias de las ciudades, del movimiento urbano popular, nos dieron otro tipo de formación. Participé en el movimiento estudiantil de 1999-2000 y estuvimos desde el primer día hasta el último, que la Policía Federal entró a desalojar la UNAM, y mantuvimos siempre ese ánimo de luchar por nuestros derechos. Ha sido la etapa más bonita de mi vida, junto con este tiempo en la Secretaría del Bienestar”, recuerda la secretaria, desde su oficina en el piso 17 de un edificio en la Avenida Paseo de la Reforma.

Montiel, de un perfil discreto, es consciente de la importancia de la dependencia y de ejercer los recursos económicos destinados a todas las ayudas sociales. “Dos años consecutivamente, en el 2019 y en el 2020, el primero de enero, [Andrés Manuel López Obrador] me habló y me dijo: ‘No te vayas a distraer. Te estoy dando lo más sentido de nuestro proyecto, entonces, no te distraigas’. Y eso me quedó muy presente”, recuerda, entre risas.

El trabajo con López Obrador y ahora con Sheinbaum ha ido en aumento. La secretaria asegura que la primera reunión que sostuvo con la mandataria fue la planeación financiera de todos los programas sociales hasta 2030. “Algo muy responsable porque los programas elevados a rango constitucional obligan a que se mantengan, pero también la Constitución estableció que cada año deberían tener más recursos”, añade. Mientras tanto, asegura Montiel, la mandataria está enfocada en las áreas del Gobierno que impulsen la inversión pública, el empleo y en las mejoras de la política laboral y salarial, “para seguir combatiendo la desigualdad y la pobreza”.

La Secretaría del Bienestar emplea a un total de 60.000 trabajadores en todo el país, entre los que se encuentran 30.000 servidores de la nación, 20.000 enfermeras del programa de salud Casa por casa, además de 5.000 de Sembrando Vida y otros 5.000 que incluyen a personal sindicalizado y la estructura que labora en Ciudad de México. Su presupuesto para este 2026 (que supera los 1.000 millones de millones de pesos) abarca programas sociales emblema, como la pensión para adultos mayores que en este bimestre está dando recursos a 13,6 millones de personas y que para diciembre llegará a 14 millones de beneficiarios. “Hoy las personas sabemos que cuando cumplamos 65 años tenemos derecho a una pensión de bienestar y eso no depende de si gobierna A si gobierna B o si gobierna C”.

Montiel añade: “La pensión de adultos mayores crece porque el país está envejeciendo. Hoy los adultos mayores representan el 12,3% de la población; para 2050 representaremos el 36%”. Y advierte: “Si seguimos comiendo mal, no procurando de manera preventiva nuestra salud, no va a haber sistema financiero que soporte que tengamos tantos adultos mayores con diabetes e hipertensión”.

Por eso, el Gobierno está enfocándose también en uno de sus dos programas recientes: Salud casa por casa, que ha atendido a 13,6 millones de adultos mayores y a un 1,6 millones de personas con alguna discapacidad. Una enfermera visita los hogares, hace una historia clínica por paciente y realiza visitas periódicas dependiendo del grupo de riesgo una vez que son diagnosticados. Los datos que han recabado serán mostrados dentro de algunos meses para integrarlos a varias instituciones y hacer una especie de radiografía del estado de salud de la población de adultos mayores en México.

El otro programa es el de la pensión para mujeres de entre 60 y 64 años que otorga 3.100 pesos bimestrales a mujeres de todo el país, y que ya suma tres millones de beneficiarias. Para la secretaria, la entrega de estos recursos es un impulso para que muchas mujeres comiencen a tener mayor autonomía. “En la entrega de la pensión, obligadamente entregamos la cartilla de derechos de las mujeres y creo que vamos teniendo un despertar porque, además, el régimen neoliberal no solamente fue un régimen de corrupción, fue clasista, racista y machista, y eso lo estamos cambiando“, zanja.

El blindaje de los recursos y las controversias

Desde la incidencia en el Plan Michoacán -que incluye apoyos para familias y jóvenes en un contexto de violencia- hasta los recursos anuales para pescadores de todo el país o el plan de justicia para los jornaleros de San Quintín, la Secretaría del Bienestar celebra haber terminado con los intermediarios en las entregas de apoyos económicos. Cuenta con una red de 2.770 sucursales de Bancos del Bienestar y los beneficiarios, con una tarjeta bancaria propia para hacer el retiro de sus recursos.

Además, Montiel asegura que el uso político de estos recursos está blindado, pues la población sabe que los programas son permanentes independientemente de quién gobierne. “Parte de la definición de política pública en materia de los programas de bienestar es recuperarles a las personas la dignidad en la relación con el Gobierno y que no fuera una clientela. Nosotros no llegamos con el planteamiento de la transformación a seguir haciendo las cosas de la misma manera que en el periodo al que combatimos”, dice.

La secretaria no descarta que haya habido faltas o uso indebido de los programas, pero, asegura, cada irregularidad que detectan se denuncia ante la Fiscalía General de la República. “Yo vivo en la defensa de que nadie meta la mano en la operación de los programas, nadie de fuera. Luego, pues, soy un poco dura en eso con mis propios compañeros del movimiento, pero es como debe de ser”.

Las controversias en torno a una secretaría que maneja presupuestos billonarios no son pocas. En 2023, una denuncia formal por parte de Marcelo Ebrard, entonces aspirante para representar a Morena en la elección presidencial de 2024, señaló a Montiel Reyes de usar la estructura de los programas sociales para llevar recursos a la precampaña de Sheinbaum. La secretaria no se posicionó públicamente en su momento. Lo hace ahora: “Cuando son las contiendas políticas, siempre hay mucho roce entre los candidatos y yo así lo entiendo, lo respeto, y en general, yo soy discreta. No doy muchas entrevistas porque justo tengo que poner el ejemplo. Yo respeto a nuestros compañeros y demás, pero yo soy aquí la primera vigilante de que las cosas se lleven de manera correcta”.

Sobre los movimientos al interior de Morena y los rumores de un posible encargo para que asuma próximamente la dirigencia del partido, Montiel responde: “Pues eso lo define la presidenta. Si me quedo, si me voy o cuándo me quedo, cuándo me voy... Aquí tenemos ahorita muchas tareas [...] A mí me gusta mucho apoyar a la presidenta y lo que hago me apasiona; nací para estar aquí y organizar. Esto es de una magnitud tan importante que yo tengo una premisa: organización es transformación. Podemos tener muchas ideas, pero si no implementamos las ideas de manera correcta hacia el pueblo, pues lo más se queda en eso, en ideas, y nosotros venimos a transformar”.

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