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Cómo ser el líder amable que todo niño necesita

Los menores necesitan seguridad, calidez, comprensión y referentes a seguir porque copian e imitan. Y en primera instancia, lo hacen de sus padres y madres. El fin es relacionarnos con la infancia, alejándonos de los educativos autoritarios o permisivo

¿Qué podemos hacer las madres, los padres y los maestros para fomentarla en nuestros niños y adolescentes?
¿Qué podemos hacer las madres, los padres y los maestros para fomentarla en nuestros niños y adolescentes?pexels

El sistema de acompañamiento Liderazgo Amable en la Familia (LAF) nace de la formación y experiencia profesional de su creadora Soraly Resplandor. Su vocación se centra en promover un liderazgo consciente y respetuoso en la familia a través de charla y talleres. En la actualidad, la experta también periodista con formación en pedagogías activas y psicología humanista se encuentra diseñando las propuestas formativas específicas para presentarlas próximamente. “Se trata de ofrecer una especie de tercera vía para relacionarnos con la infancia, alejándonos de los extremos de modelos educativos autoritarios o permisivos, orientado a madres que trabajan y quieren mejorar su comunicación y dinámicas con sus hijos, entre cero y seis años preferentemente”, declara Resplandor.

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En la actualidad, los padres y educadores se esfuerzan para ejercer modelos educativos más flexibles y menos autoritarios. Los niños necesitan seguridad, calidez, comprensión y referentes a seguir porque copian e imitan. Y en primera instancia, lo hacen de sus padres. Ellos resultan ser sus líderes. Un líder es una “persona que encabeza y dirige un grupo o movimiento social, político, religioso...”. Sin embargo, también puede abarcar el ámbito familiar. “Cuando se descubre el tipo de líder que se quiere ser en el hogar, se llega a descubrir y conectar con aquello que se quiere para el hijo”, asegura. “Se trata de tomar decisiones informadas y conscientes, alejarnos de los automatismos”, integra.

Beneficios de ser un líder democrático y amable

Los líderes democráticos tienen en cuenta las necesidades de los hijos. “La educación, no implica castigo, pero sí firmeza en las actuaciones. En este apartado, los hijos forman parte de la toma de decisiones familiares. Esto no significa que se va a hacer lo que ellos digan, ni va a ocurrir lo que diga una mayoría absoluta (si son mayoría los hijos). No se consiente a los hijos, ni se hace lo que ellos quieran o dicten porque sí”, asevera la Dra. Ursula Oberst, profesora de psicología de la Universidad Ramon Llull, psicoterapeuta y autora del libro Poner límites al niño consentido (Ed. Milenio).

Para la especialista en psicología familiar, las decisiones se toman con criterio y se busca la solución a determinados problemas, mediante:

  • El brainstorming: Qué ideas se proponen para el problema descrito en primer lugar.
  • El análisis de las soluciones propuestas: Se comprueba si son respetuosas para todos y racionales.

El concepto liderazgo amable procede del gentle leader de Janet Lansbury, uno de los referentes de la creadora del programa. “El ejercicio de este tipo de liderazgo ayuda a mejorar la comunicación, el establecimiento de límites y la participación y a crear vínculos sólidos”, refiere Soraly Resplandor. El Liderazgo Amable en la Familia se dirige a padres y adultos que traten con niños para obtener herramientas que ayuden a mejorar la convivencia con ellos. El objetivo es “generar confianza y transformar la vida en familia a partir de la visión que tenemos de la infancia propia y de nuestros hijos dentro de una perspectiva más democrática, a través de la educación consciente, responsabilidad y liderazgo personal”, manifiesta la autora.

Algunos de los beneficios de esta propuesta:

  1. Reduce el estrés que supone la vida con niños, mediante el uso de recursos prácticos.
  2. Amplía la perspectiva acerca de la infancia, propia y la de los hijos.
  3. Acompañamiento a los hijos de una forma más conectada.
  4. Reconocimiento de patrones educativos y de crianza propios que pudieran estar afectando la comunicación, conexión y convivencia con los hijos.
  5. Puesta en práctica de la escucha activa, la comunicación asertiva y empoderante en las relaciones familiares.
El sistema de acompañamiento Liderazgo Amable en la Familia (LAF) nace de la formación y experiencia profesional de su creadora Soraly Resplandor
El sistema de acompañamiento Liderazgo Amable en la Familia (LAF) nace de la formación y experiencia profesional de su creadora Soraly Resplandor

Aportación de la psicología adleriana al enfoque

El enfoque se alimenta de fuentes vinculadas a pedagogías activas, educación consciente y respetuosa, psicología adleriana y la psicología humanista. La psicología individual de Alfred W. Adler (médico y psicoterapeuta austriaco), es una psicoterapia y una filosofía de vida. “Para mí el concepto nuclear de la psicología adleriana es el sentimiento de comunidad, de familia y unidad, que consiste en dos aspectos importantes: El sentido de pertenencia -algo innato en una persona desde el nacimiento y que debe continuar a través de los padres- y la capacidad de cooperación. La pertenencia es una necesidad básica de todos los seres humanos”. “Tenemos nuestro lugar en el mundo, nuestro grupo y eso nos reporta autoestima y bienestar. Todo esto previene posibles problemas y trastornos psicológicos”, manifiesta Ursula Oberst, experta en la psicología individual de Adler.

Según Soraly Resplandor, el LAF propone el empoderamiento de los adultos en su rol de guías y educadores de los niños, atendiendo a sus necesidades psicoemocionales y fisiológicas. Significa convertirse en el “líder amable” que los hijos necesitan. Y los niños les otorgan un rol visible y participativo ante las decisiones familiares y les aportan recursos emocionales útiles para su vida. Respecto a los principios básicos del sistema propuesto por la experta, esta subraya:

  • La comunicación asertiva: Es esencial evaluar la forma de comunicación existente en el hogar. No deben utilizarse los gritos ni las órdenes.
  • La confianza: Considerar a los niños seres humanos capaces e inteligentes para participar en la vida. Esto además ayuda al hijo a desarrollar una autoestima saludable.
  • La conexión: Hacer sentir a los niños parte de las decisiones familiares. “Conecta, entonces lidera”, es uno de los lemas propuestos.
  • La empatía: Aceptar y permitir los sentimientos expuestos.
  • La observación sensible: Con el ánimo de entender lo que puede estar detrás de ciertos comportamientos disruptivos, desbordes emocionales o cambios bruscos en la conducta del hijo.
  • La presencia consciente: Acompañar y guiar a los hijos de una manera más cercana.
  • El respeto: De los niños hacia los adultos y viceversa

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