Elecciones en Francia

Francia celebrará la segunda vuelta de las municipales el 28 de junio

El Gobierno se reserva la posibilidad de volver a aplazar la fecha si la epidemia se recrudece y el uso de la mascarilla será obligatorio para los votantes y el personal de los centros electorales

El primer ministro francés, Édouard Philippe, este viernes, en una rueda de prensa en París.
El primer ministro francés, Édouard Philippe, este viernes, en una rueda de prensa en París.BENOIT TESSIER / AFP

Todavía no están claras muchas de las actividades que podrán realizar los franceses a finales de junio, en la proyectada segunda fase de la desescalada. Pero desde este viernes sí se sabe una cosa: podrán votar. Tras largas negociaciones y dudas, el Gobierno francés ha abogado por fijar para el 28 de junio la segunda vuelta de las elecciones municipales suspendida por el coronavirus, aunque ha precisado que preparará un plan B por si la epidemia remonta y hay que volver a aplazar el proceso. “Tras haber sopesado los pros y los contras, pensamos que la vida democrática también debe recuperar todos sus derechos”, ha declarado el primer ministro, Édouard Philippe, al anunciar su decisión.

Más de 16 millones de franceses están convocados para votar el 28 de junio en las casi 5.000 comunas en las que la primera vuelta no dio una mayoría suficiente para declarar un vencedor. Entre ellas está París, donde el macronismo sufrió un fuerte revés, pero también Le Havre, donde el propio Philippe es candidato a la alcaldía que ostentaba antes de ser llamado por el presidente Emmanuel Macron para ocupar la jefatura de Gobierno. En los últimos tiempos se han redoblado los rumores de un posible reajuste del gabinete que ponga fin a su mandato, extremo por ahora no confirmado por el Elíseo.

La decisión de fijar la fecha el 28 de junio no ha sido fácil, reconoció Philippe. Las municipales han estado marcadas por la polémica desde el principio. La primera fue el 15 de marzo, dos días antes de que comenzara el confinamiento nacional, pero cuando se redoblaban los llamamientos a una mayor toma de precauciones ante el avance de una epidemia que entretanto ha causado ya más de 28.000 muertos. El Gobierno siempre se ha escudado en que el consejo científico que lo ha venido asesorando durante toda la crisis sanitaria —y que también ha dado ahora su visto bueno, condicionado, al 28 de junio— validó que se celebraran los comicios. Definitivamente tuvieron lugar ya con estrictas medidas sanitarias, como la imposición de distancia de seguridad y puesta a disposición en todos los centros electorales de gel hidroalcohólico y puntos de agua.

Sin embargo, no se entendió —y el Gobierno ha sufrido fuertes críticas por ello, a pesar de que muchos de los partidos presionaron en su momento para que se mantuviera la cita— que se ordenara el sábado 14 de marzo el cierre de bares, restaurantes y otros comercios “no indispensables”, pero que se animara a los franceses a ir a votar el domingo siguiente. El resultado fue no solo un batacazo electoral para el partido de Macron en lo que hasta entonces se veía como la primera prueba clave del macronismo de cara a las presidenciales de 2022; también supuso una abstención histórica del 56% que empañó todo el proceso.

Ahora, el Gobierno ha querido guardarse mejor las espaldas. Además de consultar nuevamente al consejo científico, Philippe reunió a todos los partidos. “No hubo consenso”, reconoció el viernes el primer ministro. “Los argumentos se oponen. Y todos son poderosos y eminentemente respetables”. Pero había que tomar una decisión y eso se ha hecho. El principal argumento: “¿Quién puede decir que la situación de la epidemia será significativamente mejor en septiembre o en enero más que en junio?”.

Pese a ello, Philippe se ha garantizado una “cláusula de revisión”: en el mismo Consejo de Ministros, el próximo miércoles, donde se analizará el decreto para fijar las elecciones, se presentará un proyecto de ley que permitirá abrir la vía a que se celebren las municipales “en enero de 2021 como muy tarde”.

Una campaña electoral bajo estrictas medidas de seguridad

No solo la votación estará sometida a estrictas medidas de seguridad, empezando por el uso obligatorio de mascarilla tanto por los votantes como por el personal de los centros electorales, donde además se garantizará el gel hidroalcohólico. También la campaña electoral previa deberá ser “diferente” para que “no se convierta en un factor de circulación del virus”, advirtió el ministro del Interior, Christophe Castaner. Según indicó, será necesario limitar al máximo el contacto entre candidatos y votantes, respetando siempre la distancia física y los gestos barrera (como no darse la mano), además de preconizar el uso de mascarilla. También habrá que “privilegiar campañas digitales y las intervenciones y debates en los medios”, adelantó.

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