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La Liga y 5 Estrellas cierran un nuevo acuerdo y gobernarán Italia

El profesor Giuseppe Conte será el primer ministro y Di Maio y Salvini ocuparán el puesto de vicepresidentes del Gobierno

El último giro de guion en Italia será definitivo. El Movimiento 5 Estrellas y la Liga han cerrado el acuerdo que les permitirá gobernar el país durante los próximos cinco años formando una coalición populista sin precedente en Europa. Ambas formaciones recularon y aceptaron retirar el encargo de ministro de Economía al euroescéptico Paolo Savona, como pedía el presidente Sergio Mattarella. El profesor Giuseppe Conte, propuesto por las formaciones la semana pasada, aceptó y presentó su lista de ministros. Matteo Salvini y Luigi Di Maio serán vicepresidentes ministros del Interior y de Trabajo y Asuntos Sociales.

Elecciones Italia
Sergio Mattarella (izquierda) saluda a Giuseppe Conte, en la ceremonia de toma de posesión. AP

La prima de riesgo, el miedo a otras elecciones y la perseverancia de Sergio Mattarella lograron lo que parecía imposible el lunes por la mañana. Casi tres meses después de los comicios de marzo y en medio de una crisis institucional sin precedentes, la Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5S) cedieron y cerraron un acuerdo para formar un Ejecutivo. Tras una larga negociación, ambos partidos aceptaron desplazar del Ministerio de Economía al euroescéptico Paolo Savona y sustituirlo por Giovanni Tria, rector de una Facultad de Económicas. Convencido con la nueva lista de ministros que acababa de leer, Mattarella compareció pasadas las 22.30 de la noche y liquidó el asunto con su media sonrisa socarrona y una brevedad asombrosa.

—Pocas palabras. Agradeceros el trabajo que habéis hecho en este complejo itinerario. Gracias y buen trabajo en el futuro.

El profesor Giuseppe Conte, que fracasó el domingo con una misión idéntica a la que le llevó por la noche al palacio presidencial, había presentado minutos antes los nombres de su equipo (elegidos por Di Maio y Salvini). Y Mattarella, atento a la cartera clave, ya no encontró esta vez a la persona que le causó un sobresalto el pasado domingo. El polémico economista antieuro, ironías del encaje de bolillos político, ocupará la cartera de Asuntos Europeos.

Cerrado este complicado capítulo, a punto de provocar la repetición electoral con la prima de riesgo disparada, Conte será el nuevo premier y hoy jurará el cargo. Los líderes del M5S y la Liga, Di Maio y Salvini se han reservado las vicepresidencias del Gobierno y los ministerios de Trabajo y Asuntos Sociales e Interior, respectivamente. Se cierra así una larga e insólita crisis de Gobierno y comienza una nueva era.

Tres gobiernos

Ningún cronista ha sido capaz estos días de prever el guion de una historia en la que Italia ha llegado a tener tres gobiernos. Y ninguno con futuro. Uno en funciones —el de Paolo Gentiloni— consumiendo su último aliento a la espera de noticias. Y dos más en el banquillo: la propuesta técnica encargada a Carlo Cottarelli —que no iba obtener la confianza en el Parlamento—, y el que Liga y M5S habían condenado al fracaso incluyendo a Savona. Pero cuando todo parecía abocado a elecciones, pasadas las siete saltó la noticia: “Está hecho”, confirmó Giancarlo Giorgetti, brazo derecho de Salvini y nuevo subsecretario del Gobierno.

Carlo Cottarelli, el economista a quien Mattarella encargó formar un Gobierno el pasado lunes, renunció poco antes de que llegase Conte al Palacio del Quirinal. Lo hizo con una elegancia y educación fuera de lo común estos días. Hubiera sido el primer ministro, pero aseguró que la mejor opción para el país era un Gobierno salido de las urnas. De modo que les deseó suerte y levantó un insólito aplauso de la prensa que atendía a su comparecencia.

Pero la realidad es que cuando Cottarelli salió por la puerta del Quirinal, como todos los protagonistas de esta crisis, respiró aliviado. El caos de la última semana ha convencido a casi todo el mundo de que la solución política era la mejor. La coalición soberanista/populista sigue inquietando en Bruselas. Los primeros mensajes de Salvini fueron duros y directos al estómago de sus votantes: contra los inmigrantes y a favor del consumo de productos nacionales. El programa de Gobierno, difuso y de financiación clara, seguirá generando dudas. Las otras opciones abiertas estos días, sin embargo, siempre sonaron peor.

Una lista de 18 ministros sin estridencias

A las diez menos cuarto de la noche, con un folio en la mano y tras una larga conversación con el presidente Sergio Mattarella, apareció el nuevo primer ministro de Italia. El profesor Giuseppe Conte, después de intentarlo otra vez la pasada semana, volvió a subir anoche al Quirinal con la lista de ministros y, esta vez, fue aprobada por su inquilino.

El listado de 18 hombres y mujeres que le acompañarán en el Consejo de Ministros es una visión suavizada de la anterior y no parece que pueda inquietar demasiado a los mercados ni a Europa. Entre ellos hay ocho miembros del Movimiento 5 Estrellas (M5S) y siete de la Liga. El resto de los componentes son profesionales independientes. De todos ellos, solo cinco son mujeres (Asuntos Regionales, Sur, Defensa, Salud y Administraciones Públicas). Las vicepresidencias, como era de prever, irán a parar a manos de los dos líderes políticos, que se asegurarán así el control de la línea del Ejecutivo. Además, ambos se quedarán con sendas importantes carteras.

Matteo Salvini, representante del ala xenófoba de la política italiana, se encargará del Ministerio del Interior del país europeo que más migrantes ha recibido los últimos años (550.000 en un cuatrienio). Desde allí podrá intentar cumplir varias de sus promesas, como la repatriación de miles de inmigrantes o la reforma de la Ley de Defensa Propia. Di Maio, en cambio, asumirá una macroárea que comprenderá Trabajo y Asuntos Sociales y desde la que se ocupará de la ejecución de la renta ciudadana, la propuesta estrella de su partido. Ambos han querido vincularse al hueso ideológico de sus planes electorales.

La cartera más polémica rebaja la tensión con su nuevo titular. El nuevo ministro de Economía, Giovanni Tria (69 años), es el decano de la Facultad de Economía Política de la Universidad de Roma Tor Vergata y presidente de la Escuela Nacional de Administración. Se trata de un economista dialogante sin las inclinaciones euroescépticas de Paolo Savona —vetado por el presidente Mattarella—, pero con una aproximación matizada a la idea actual de Europa. De hecho, en sus artículos en el diario Il Sole 24 Ore pueden encontrarse algunas críticas al superávit comercial alemán y a los inconvenientes de la moneda única. Tria, que según las primeras informaciones puede haber sido propuesto por el propio Savona, se muestra favorable a la medida estrella de la Liga (la tarifa única de IRPF) y no se opone formalmente a la del M5S (la renta ciudadana).

Al frente de la cartera de Justicia, como estaba previsto desde el primer minuto que se entablaron las negociaciones, se colocará uno de los hombres más cercanos a Luigi Di Maio, el diputado Alfonso Bonafede. Tendrá que abordar importantes reformas, que comprenderán también una ley de conflicto de intereses que preocupa sobremanera a Silvio Berlusconi.

La cartera de Defensa, otra de las áreas de mayor peso, recae en la figura de Elisabetta Trenta (M5S), experta en seguridad y curtida en Irak en trabajos de investigación. El hombre encargado de desmantelar la reforma educativa de Matteo Renzi y proponer un nuevo modelo será Marco Busetti, profesor y ministro vinculado a la Liga.

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