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Obituario

Muere Rudd Lubbers, el primer ministro que puso a Holanda en el mapa internacional

El político lideró tres Gobiernos entre 1982 y 1994, pero abandonó su cargo de comisario de la ONU para los refugiados por una denuncia de acoso sexual

Ruud Lubbers, durante una conferencia de prensa, en 2010 en La Haya.
Ruud Lubbers, durante una conferencia de prensa, en 2010 en La Haya. AFP

Los nombres de los primeros ministros holandeses no suelen figurar entre los más famosos de Europa, pero el democristiano Ruud Lubbers, que ha fallecido este miércoles en su ciudad natal, Róterdam, a los 78 años, es la excepción. Llegó al poder en 1982, con 43 años, y fue el más joven de la historia del país en ostentar el cargo. Lideró tres Gobiernos y se mantuvo hasta 1994. Antes había sido ministro de Economía, portavoz de su grupo en el Parlamento y diputado raso. Sin embargo, tan brillante hoja de servicios se vio empañada al final de su carrera política: en 2005 tuvo que dimitir como alto comisario de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) acusado de acoso sexual. Él negó los hechos, pero la mala publicidad generada por el caso, y el testimonio de una empleada de la organización detallando cómo se propasó, lo devolvieron a su tierra.

Un final público poco honorable para el hijo de un empresario del acero, educado en los jesuitas, hecho subrayado a menudo por la prensa nacional, que hacía gala de su capacidad para lograr consensos. Como político, se ganó a sus compatriotas durante la crisis del petróleo de 1973, justo cuando ostentaba la cartera económica. Vino a decirles que sería duro, pero saldrían de aquello todos juntos, y algunos de los ejemplos domésticos que puso tocaron la fibra nacional. Pidió, por ejemplo, que corrieran las cortinas -siempre descorridas, según la tradición- de noche y dejaran el coche en casa los fines de semana. No todo fueron ideas con final feliz, desde luego. Durante su primer Gobierno, en 1982, el paro superaba el 10% y los recortes impuestos para reformar la economía nacional le valieron el apelativo de ´Ruud Shock´, por parte de la revista Time. Un año después, medio millón de holandeses salieron a la calle para protestar contra en emplazamiento de 48 misiles de crucero en la base aérea de Woensdrecht (sur del país). Era la cuota que correspondía a Holanda, según decisión de la OTAN, y fue la mayor manifestación pacifista de la historia del país. Al final, cuando todo estaba listo, el acuerdo firmado en 1987 entre Estados Unidos y la entonces Unión Soviética, eliminó los misiles balísticos y de crucero, ya fueran nucleares o convencionales: los denominados euromisiles.

En su último Gabinete (1989-1994) las medidas de ajuste aplicadas tuvieron mala acogida. Al comprobar que las estadísticas oficiales cifraban en 900.000 las personas incapacitadas para trabajar, puso el grito en el cielo y dijo que “Holanda está enferma”. Amenazó con dimitir si llegaban al millón, y la reducción de los subsidios de enfermedad irritó a sus socios de coalición, los socialdemócratas. Cuando dejó el poder, su buena relación con la antigua reina Beatriz de Holanda, madre del actual soberano, Guillermo, le valió seguir en política de otro modo. En dos ocasiones (2006 y 2010) recibió el encargo de ejercer de informateur para evaluar la disposición de los distintos partidos a formar una coalición. Es una figura que, literalmente, informaba a la Jefa del Estado y lo nombraba ella misma. Ahora lo hace el propio Congreso de los diputados.

Después de sendos intentos fallidos de dirigir la OTAN y la Comisión Europea, llegó a ACNUR. Hizo un buen trabajo que le reconocieron incluso sus críticos, y rechazó cobrar su sueldo porque disponía de medios propios. Prefirió donarlo dentro de la propia organización. Pero en 2005, Kofi Annan, entonces secretario general de la ONU, le perdió la confianza cuando fue acusado de “repetidos episodios de acoso sexual”. Lo negó y se defendió, pero las alegaciones se acumularon y tiró la toalla. Este miércoles ha fallecido rodeado de su familia, y el actual primer ministro, el liberal de derecha Mark Rutte, le ha dedicado un sentido homenaje. Ha dicho que Lubbers “fue el político de mi juventud que orientó a nuestro país en los difíciles años ochenta, y lo puso en el mapa internacional”.