Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Elecciones en Reino Unido 2017, las claves

¿Qué dicen las encuestas? ¿Cuándo se sabrán los resultados? Preguntas y respuestas sobre los comicios británicos

Una votante llega a su colegio electoral en Congleton. En vídeo, las reacciones de los líderes políticos tras conocer el avance de resultados de las elecciones generales.

Casi 47 millones de personas están llamadas a votar en Reino Unido este jueves. Es la tercera vez en tres años que los electores acuden a las urnas: las elecciones generales de 2015, que los conservadores ganaron con mayoría absoluta; el referéndum sobre el Brexit, hace casi un año; y ahora estas elecciones anticipadas en las que elegirán a sus representantes en el Parlamento y, en última medida, a quien llevará las riendas del país y liderará la negociación para abandonar la Unión Europea. La conservadora Theresa May o el laborista Jeremy Corbyn. Estas son algunas de las claves de las elecciones británicas.

¿A qué hora se sabrán todos los resultados?

Las urnas abren a las siete de la mañana (hora de Reino Unido, una hora más en la España peninsular) y están operativas hasta las diez de la noche. Es en ese momento es cuando se hacen públicos los resultados de los sondeos a pie de urna (exit polls) y comienza el recuento. Como hay 650 circunscripciones, el escrutinio se demora. Sin embargo, hay algunos resultados que pueden dar muchas pistas.

A la una de la madrugada, por ejemplo, se estima que llegarán los resultados de Battersea y Putney, bastiones conservadores pero pro-Unión Europea; lo que voten sus ciudadanos puede dar la primera indicación de cómo se están jugando las elecciones en Londres. A las 3.30 (4.30 hora peninsular española) se había alcanzado la mitad del recuento. A las 5.30 (7.30 en España) faltaban ya solo 25 escaños por asignar, pero el recuento de estas circunscripciones a veces se demora hasta el mediodía o primera hora de la tarde del día siguiente al escrutinio.

Podrás seguir toda la información de estas elecciones claves para Reino Unido y para la Union Europea aquí, en el especial de EL PAIS.

¿Se prevé una participación alta? ¿Y a quién beneficiaria?

Se trata de la tercera cita con las urnas a nivel nacional en poco más de dos años, después de las generales de mayo de 2015 y el referéndum sobre la permanencia en la UE de junio de 2016. En las primeras la participación fue del 66% y en el segundo, del 72%.

Los analistas tienden a considerar que una participación alta favorecería a los laboristas, principalmente por el voto joven. Los jóvenes tienden a ser los más abstencionistas. Los sondeos que más ventaja dan a los conservadores tienden a ser los que menor participación de los jóvenes contemplan. El ajustado margen que anticipan las últimas encuestas, sumado a las grandes diferencias entre las políticas de los dos principales partidos, podrían favorecer una participación alta.

¿Qué dicen los sondeos?

Los últimos sondeos dan a los conservadores una ventaja de siete puntos porcentuales, según la media realizada por el Financial Times. Los conservadores obtendrían el 44%; los laboristas, el 37%; los liberal-demócratas, el 8%; el UKIP, el 4%; el nacionalista escocés SNP, el 2%; los Verdes, el 1%. Así, la ventaja de los conservadores sobre los laboristas se habría reducido a casi un tercio del margen del 20% que tenían cuando se convocaron las elecciones, el 18 de abril. Según las predicciones elaboradas por EL PAÍS, los conservadores son los favoritos, pero tienen un 35% de probabilidades de no lograr la mayoría absoluta.

En 2015 los tories sacaron 6,5 puntos a los laboristas. Pero estos obtuvieron el 30,4% del voto, seis puntos menos de lo que obtendrían hoy, según los sondeos. Eso se debe a que, por la debacle del UKIP y a que los liberal-demócratas no lograrían despegar, el voto parece que se concentraría más en los dos grandes partidos, rompiendo la tendencia de los últimos años.

Dicho esto, conviene recordar que los sondeos se equivocaron llamativamente en las elecciones de 2015 (no lograron predecir la mayoría de Cameron) y en el referéndum de 2016 (no pronosticaron la victoria del Brexit).

¿Cómo se traducen los porcentajes de voto a escaños?

May convocó las elecciones con el objetivo declarado de obtener una mayoría más amplia que reforzara su poder negociador en Europa. Hoy, si se tienen en cuesta escaños que han cambiado de mano y los que obtuvo pero no ocupa el Sinn Fein (antiguo brazo político del IRA), los conservadores cuentan con una mayoría real de 17.

La traslación del porcentaje de voto a escaños es complicada de calcular. El país se divide geográficamente en 650 circunscripciones, una por cada escaño de la Cámara de los Comunes. Cada escaño lo obtiene el candidato más votado en cada una de esas circunscripciones. De modo que podría suceder que un partido quedará segundo en cada circunscripción y no obtuviera ningún escaño. En 2015, el UKIP obtuvo el 12,6% del voto pero solo un diputado. Los nacionalistas escoceses del SNP, en cambio, cosecharon el 4,6% del voto nacional y obtuvieron 56 diputados porque estaba muy concentrado en los distritos escoceses.

Los esfuerzos en las elecciones se concentran en los escaños marginales, en los que ninguno de los partidos tiene una ventaja clara

Los esfuerzos en las elecciones se concentran en los llamados escaños marginales, en los que ninguno de los partidos tiene una ventaja clara. En general, se calcula que los márgenes que las encuestas dan a los tories les permitirían mejorar su mayoría en escaños. Pero un estudio de YouGov publicado el 31 de mayo, que analizaba el voto por circunscripciones, producía un sorprendente resultado: los conservadores se quedarían a 16 escaños de la mayoría absoluta, posibilitando en teoría una mayoría alternativa. Pero el propio estudio admitía sus limitaciones y su amplio margen de error.

¿Qué es eso del voto táctico?

El sistema electoral británico hace que pueda plantearse el voto táctico: un votante cuya primera preferencia sería irrelevante para el resultado de su circunscripción decide votar a otro candidato que sí puede marcar la diferencia. Ha habido cierta movilización en la campaña para promover el voto táctico proeuropeo. La activista Gina Miller —que pleiteó contra el Gobierno y logró que el Parlamento tuviera que pronunciarse en la activación del Brexit— lidera una iniciativa para apoyar a los candidatos contrarios a la salida de la UE de cualquier signo. Pero el voto táctico, explica Patrick Dunleavy, de la London School of Economics, “es increíblemente difícil de organizar”. “Si las elecciones fueran solo sobre el Brexit, sería más viable una iniciativa como esta, pero hay muchos más temas que importan a los votantes”, añade.

¿Qué papel juegan los jóvenes en estas elecciones?

Los jóvenes en Reino Unido suelen estar alejados de las urnas, en este grupo de población es donde se registra la mayor abstención. El candidato laborista, Jeremy Corbyn, ha tratado de hacer un programa y una campaña muy orientado en captar ese voto joven e indignado, cansado de la clase política y alejado de las élites. Con el movimiento de presión social que le apoya --Momentum-- Corbyn espera hacerse con algunos de esos votantes que en 2015 no pasaron por las urnas o con los que acuden a votar por primera vez.

¿Qué suponen estas elecciones para Escocia?

Hace unos meses, tras el Brexit, la líder del Partido Nacionalista Escocés (SNP), Nicola Sturgeon, afirmó que pediría al Parlamento británico convocar un segundo referéndum de independencia para Escocia. El resultado del Brexit —que los escoceses rechazaron mayoritariamente— y la postura hacia un Brexit duro salida del mercado único, del Tribunal Europeo de Justicia, por ejemplo de Theresa May motivaron la apuesta.

Sturgeon no contaba con que la primera ministra fuese a convocar elecciones anticipadas. El temor a la inestabilidad por el Brexit y la situación económica no contribuyen al apoyo de un referéndum sobre la secesión y en las elecciones de este jueves, el SNP se arriesga a perder algunos de los escaños clave que logró en 2015. Ese año arrasó, se hizo con 56 y se convirtió en la tercera fuerza política del país.

Los conservadores, que siempre han sido una fuerza minoritaria en Escocia, están además llegando con fuerza. Aunque no se espera que arrasen pueden quitarle al SNP algunos lugares clave. Su líder, la carismática Ruth Davidson, conservadora pero de clase trabajadora, lesbiana y muy cercana, está logrando levantar el partido

Más información