Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Tzipi Hotovely / Viceministra de Asuntos Exteriores de Israel

“50 años después, está claro que Israel se extiende desde el Jordán hasta el Mediterráneo”

"La guerra de los Seis Días hizo justicia para que pudiéramos volver a los lugares donde empezó la historia judía"

Viceministra de Exteriores israelí, Tzipi Hotovely, en su oficina durante una entrevista con EL PAÍS.
Viceministra de Exteriores israelí, Tzipi Hotovely, en su oficina durante una entrevista con EL PAÍS.

Mujer de firmes convicciones religiosas, Tzipi Hotovely (Rehovot, 1978) es diputada en la Knesset desde 2009. Benjamin Netanyahu le encomendó hace dos años la gestión diaria de la cartera de Exteriores, mientras el primer ministro se reservaba las riendas de la diplomacia israelí. Situada en el ala más extrema del conservador partido Likud, Hotovely representa fielmente al Gobierno más derechista de la historia de Israel, con un explícito discurso que expresa la voz de una mayoría social en el Estado hebreo. Su despacho en el Ministerio da a una amplia terraza por donde se cuela el bullicio del centro de Jerusalén. Un gran mapa de la región cuelga de la pared.

Pregunta. ¿Tiene claros cuáles son los límites geográficos de Israel?

Respuesta. Es obvio que en la Guerra de los Seis Días Israel dio un paso histórico decisivo para la estabilidad de esta región. Antes era un país que se encontraba bajo una amenaza permanente. Los países vecinos no aceptaban la idea de una entidad judía. A partir de entonces algunos de ellos se percataron de que Israel era un hecho que no podía alterarse mediante el uso de la fuerza. El mensaje más importante de esa guerra es que les mostró la capacidad de Israel de mantener su soberanía y les movió a iniciar negociaciones con nosotros. Esa guerra hizo justicia histórica para que pudiéramos volver a los lugares donde empezó la historia judía, como la Ciudad Vieja de Jerusalén, como Hebrón, con más de 4.000 años de presencia en nuestra historia…

P. Si exceptuamos el Sinaí, devuelto a Egipto en 1979, y Gaza, de donde Israel se  retiró en 2010. los límites tras la guerra de 1967 son los actuales.

R. Entre el río Jordán y el mar Mediterráneo, está muy claro. Los territorios de la guerra de los Seis Días son el Israel real. Son lugares con los que el pueblo judío tiene mucha más relación (histórica) que con ciudades situadas en el interior de la Línea Verde (línea de armisticio de 1949). En el Muro de las Lamentaciones, el Monte del Templo (nombre dado por los judíos israelíes a la Explanada de las Mezquitas, que los musulmanes llaman Noble Santuario) es donde surgió nuestra identidad. El nombre habla por sí solo. Judea y Samaria (denominaciones bíblicas del territorio de la actual Cisjordania). Judea, de los judíos… Parte de mi trabajo es defender estos hechos.

P. Israel se retiró del territorio conquistado del Sinaí a cambio de la paz con Egipto. ¿Los acuerdos del futuro tendrán las mismas consecuencias?

R. Es un error muy común al abordar el conflicto israelo-palestino como una cuestión de territorios. No es así. La Organización para la Liberación de Palestina (OLP) fue creada en 1964. Entonces no había israelíes en Judea y Samaria. Su objetivo original era que no existiera Israel. Y siguen rechazando la idea básica de la existencia de un Estado judío.

"Esa guerra hizo justicia histórica para que pudiéramos volver a los lugares donde empezó la historia judía"

P. Así que la solución de los dos Estados está acabada.

R. Creo que nunca ha tenido ninguna oportunidad. Los palestinos nunca han querido poner un punto final en las negociaciones.

P. Pero la comunidad internacional sigue defendiendo esa vía. ¿No se siente aislada respecto al resto del mundo?

R. La ONU ha pedido su credibilidad. Israel nunca ha sido más popular. Empezamos manteniendo relaciones con 33 países. Hoy son ya 163.

P. Incluso el actual presidente de EE UU les ha pedido “frenar un poco” la expansión de los asentamientos.

R. Son comunidades construidas en tierra judía. En la guerra de los Seis Días no había un Estado palestino, sino un territorio bajo soberanía jordana. Tenemos derecho a instalar allí (Jerusalén Este y Cisjordania) esas comunidades por su conexión histórica (con el pueblo judío). Comenzando por la Declaración Balfour (1917, del ministro de Exteriores británico, en apoyo de la creación de “un hogar judío en Palestina”) y por la Conferencia de San Remo de la Sociedad de Naciones (1920, que validó el mandato británico sobre Palestina tras la I Guerra Mundial), el territorio occidental del río Jordan es parte de Estado judío.

P. El Consejo de Seguridad de la ONU no piensa igual que usted. Incluso EE UU se abstuvo el pasado mes de diciembre y dio luz verde a una resolución que negaba toda legitimidad a los asentamientos.

R. Desde mi percepción israelí, el derecho internacional está de nuestra parte. (Los asentamientos) Están en tierra judía y buena parte de los terrenos han sido comprados. Es ridículo. Puedo comprar una casa en Marruecos, en Londres o en España… y no en mi propia tierra. Había aquí una soberanía judía hace 2.000 años. Es una cuestión de justicia histórica. Y nunca hubo un Estado palestino.

P. ¿Cuál es la alternativa? ¿Un Estado binacional, con ciudadanos de diferentes religiones y lenguas, culturas…?

R. Tenemos que proteger a nuestro pueblo del riesgo de que surja otra entidad terrorista en nuestra frontera oriental. Nadie quiere tener otra Gaza en Judea y Samaria.

P. Además de la diplomacia, usted también se ocupa de combatir al llamado movimiento BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones) a Israel.

R. Exponemos al mundo qué es realmente el BDS. No es un movimiento que busque soluciones. Solo tiene un objetivo: la destrucción de Israel. Hay gente que cree que apoya a un movimiento nacional de los árabes, de los palestinos, pero en realidad está apoyando un movimiento de antisemitismo, en una nueva versión que niega el derecho de Israel a existir. Estamos exponiendo la verdad.

P. Hay ONG israelíes que critican al Gobierno por la ocupación. Algunas reciben fondos de otros Estados o de organizaciones internacionales. ¿Si sostiene que van contra los intereses de Israel, por qué no se actúa ante los tribunales para clausurarlas? Breaking the Silence (BTS), por ejemplo.

R. El derecho a la libertad de expresión no es un derecho a poder mentir. Mi obligación es constatar todos los hechos. BTS es una organización de antiguos soldados que no lleva nunca los testimonios que obtiene ante un tribunal, ni israelí ni internacional, porque son anónimos. El problema de estas organizaciones es que los hechos están basados en mentiras. No en datos reales. Niegan además nuestro derecho a defendernos. Están en contra de operaciones militares en Gaza que se produjeron tras siete años de ataques diarios con cohetes contra dos millones de niños en Israel. Yo tuve que llevar a mi bebé a un refugio durante la operación Margen Protector (2014). Cayeron cohetes cerca de mi ciudad. No puedo tolerar las ideas de estas organizaciones que niegan el derecho a que nos defendamos. Nuestro Ejército nunca ha operado mucho más allá de nuestras fronteras.

P. ¿Tan lejos como el canal de Suez (1967) o Beirut (1982)?

R. Nos vimos amenazados en ambos lugares, no lejos de nuestras fronteras. Nosotros no hemos ido nunca a luchar a Afganistán.

50º aniversario de la ocupación de Palestina

“50 años después, está claro que Israel se extiende desde el Jordán hasta el Mediterráneo”

Reportajes, entrevistas, fotogalerías, gráficos... Cobertura completa del 50º aniversario de la guerra de los Seis Días, un conflicto que cambió el mapa de Oriente Próximo

Más información