Seis meses de prisión por pedir la dimisión del primer ministro luso en el Parlamento
El juez elogia el compromiso de la mujer pero la condena "por interrumpir un debate parlamentario"

Seis meses de prisión por pedir la dimisión del primer ministro portugués. Un tribunal de justicia de Lisboa ha condenado a una mujer que, desde las tribunas reservadas para el público en el parlamento luso, pidió la dimisión del entonces primer ministro, Pedro Passos Coelho.
El 11 de marzo del pasado año, Ana Nicolau, una desempleada de 39 años, y otras personas del público del grupo Precarios Inflexibles, comenzaron a lanzar gritos durante la sesión parlamentaria. Días antes, el diario Público había informado de que al primer ministro se le había olvidado pagar a la Seguridad Social. La sesión se interrumpió durante unos minutos hasta que las fuerzas de seguridad desalojaron a las personas que protestaban.
El juez ha condenado solo a Ana Nicolau con seis meses de prisión o 1.440 euros de multa por un delito de perturbación del funcionamiento del Parlamento, lo que está castigado hasta con tres años de cárcel.
El presidente del colegio de jueces, José Lopes Barata, ha señalado que el país necesita de ciudadanos comprometidos pero que "la sociedad no puede permitir que su actuación se haga dentro de la Asamblea de la República".
"La acusada se sobrepuso al poder de la Asamblea de la República, al impedir, aunque fuera por momentos, su funcionamiento", se escribe en el justificante de la condena. Sin embargo, la resolución da una de cal y otra de arena, pues elogia que la condenada "quisiera contribuir al bienestar de la comunidad", pero de forma "ilícita" y sin expresar posterior arrepentimiento.
Ya se ha iniciado una campaña popular para que 1.440 personas donen un euro para abonar la multa. Ningún grupo parlamentario ha expresado su apoyo a la condenada.


























































