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El triunfo populista en EE UU da alas a la ultraderechista Le Pen

Hollande llama la atención sobre "las inquietudes" que levanta la nueva situación

La líder del Frente Nacional (FN) francés, Marine Le Pen, comparece este miércoles para valorar la victoria de Trump. Ampliar foto
La líder del Frente Nacional (FN) francés, Marine Le Pen, comparece este miércoles para valorar la victoria de Trump. Getty Images

El triunfo de Donald Trump en Estados Unidos da alas Francia a las aspiraciones de la ultraderechista Marine Le Pen de llegar al Elíseo el año que viene. La presidenta del Frente Nacional fue la única dirigente política francesa en mostrar su decidido apoyo a Trump durante la campaña y en la madrugada de este miércoles fue también la primera en felicitarle incluso antes de conocerse los resultados. “Felicidades al nuevo presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y al pueblo americano libre”, escribió la líder populista en su cuenta de Twitter poco después de las 7.00 de la mañana.

Lanzada en la precampaña para las elecciones presidenciales de la próxima primavera, Le Pen recibe desde el otro lado del Atlántico el impulso que se suma al que ya tuvo antes del verano con el Brexit. El exprimer ministro François Fillon, aspirante a candidato de la derecha, sostiene que ambos resultados en las urnas facilitan el camino de la dirigente ultraderechista. “Su mundo de desploma. El nuestro se construye”, ha escrito Florian Philippot, vicepresidente del FN. Su partido es hoy el que cuenta con más apoyo electoral (28%) y todos los sondeos coinciden en que Le Pen pasará a la segunda vuelta de las presidenciales.

"No es el fin del mundo. Es el fin de un mundo", ha dicho Le Pen en un mensaje difundido por las redes sociales. "Es una victoria de la libertad", ha añadido, "y una buena noticia para Francia", porque a París le beneficiará, ha comentado, que Trump ponga fin "a la mundializaciòn salvaje", a las malas relaciones con Rusia y a las intervenciones militares que originan oleadas de migrantes.

El Ejecutivo, por el contrario, se ha mostrado desconcertado y preocupado, pero también prudente. A mediodía, el presidente François Hollande ha comparecido en el palacio del Elíseo para decir que el triunfo de Trump "abre un periodo de incertidumbre en el mundo" y que, tras ese resultado, "hay que tomar conciencia de las inquietudes provocadas por los desórdenes en el mundo".

Para el jefe del Estado francés, "lo que está en juego sobre todo es la paz, la situación en Oriente Próximo". Es allí, en Siria e Irak, donde Estados Unidos y Francia son las principales potencias occidentales que coordinan sus bombardeos contra el ISIS. "Este nuevo contexto exige que Francia sea fuerte y adopte sus responsabilidades". La fórmula para acometer esta nueva etapa pasa, según Hollande, por una política europea firme y coordinada, por "una Europa unida capaz de explicarse" cuyos principios son "la democracia y el modelo social".

Horas antes, y en la primera reacción oficial a cargo del ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Marc Ayrault, éste ha señalado que la elección de Trump arroja muchas “inquietudes”, pero que París trabajará estrechamente con su aliado en Washington. “¿Qué va a pasar ahora con el acuerdo con Irán?”, se pregunta Ayrault en la emisora France Info.

En aras de esa prudencia –“mantengamos la sangre fría”, aconseja el ministro-, el embajador francés en Estados Unidos, Gérard Araud, borró de su cuenta en Twitter este texto que difundió cuando el triunfo de Trump parecía imparable de madrugada: “Un mundo se hunde ante nuestros ojos. Un vértigo”.

Los socialistas, por su parte, lamentan el triunfo de Trump. “Su victoria supone que el sueño de los populistas se hace realidad”. En Los Republicanos, el partido conservador inmerso ahora en las primarias para elegir candidato, los principales dirigentes han optado esta mañana por el silencio. No así su presidente, Laurent Wauquiez: “En democracia, cuando un pueblo se siente ignorado y despreciado, encuentra los medios para hacerse oír”.

Después, el expresidente Nicolas Sarkozy ha señalado que se necesita "una América fiel a su tradición de libertad y democracia". Son valores que la mayoría de dirigentes franceses han recordado este miércoles al nuevo mandatario norteamericano, mientras alertaban del peligro de la extrema derecha en sum propio suelo. "Quiero destacar los riesgos que para la democracia suponen la demagogia y el extremismo", ha dicho Alain Juppé, el principal rival de Sarkozy en las primarias de los conservadores.

En París, la bolsa cae, pero no llegaba al 1% a media mañana.