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El golpe de Estado en Turquía, ¿quién sabe o la purga continúa?

El intento de golpe de Estado en Turquía ha sumido al país y a la comunidad internacional en un estado de confusión

El intento de golpe de Estado en Turquía ha sumido al país y a la comunidad internacional en un estado de confusión. Existen pocos hechos confirmados: un grupo de militares ha tomado con tanques posiciones claves en Ankara y en Estambul; el comandante en jefe de las fuerzas armadas parece haber sido retenido; el primer ministro, evitando la palabra “golpe”, ha prometido que castigará a los insurgentes; el presidente, Recep Tayyip Erdoğan, ha pedido exitosamente a la población que tome las calles para defender la legalidad con la consigna de que "no hay un poder superior que el poder del pueblo".

Por el lado de los golpistas aún no hay una cabeza visible, pero sí una declaración en la Radio y Televisión Turca: "Para eliminar obstáculos de facto al Estado de derecho, para acabar la corrupción, convertida en un problema de seguridad nacional, para emprender la lucha contra todo tipo de terrorismo, para defender los derechos humanos universales sin discriminación étnica y religiosa, para restablecer el orden constitucional basando en el Estado laico, democrático y de derecho hemos tomado el control del país".

Nos preguntamos si esto es un intento de "restaurar" una democracia erosionada

Nos preguntamos si esto es un intento de "restaurar" una democracia erosionada por diversas medidas adoptadas por el gobierno o si es un intento de los kemalistas supervivientes (seguidores de la tradición establecida por Kemal Atatürk, el padre de la República) por devolver el laicismo al Estado o forma parte del conflicto entre los gulenistas y el Gobierno. Los gulenistas constituyen, según el gobierno, el "Estado Paralelo", y son seguidores de Fethullah Gülen, líder de una comunidad religiosa que vive en Estados Unidos.

Este grupo, aliado estrechamente con los primeros gobiernos del AKP, tenía una importante presencia en las fuerzas armadas, los cuerpos de seguridad y la justicia. La confrontación con los gulenistas comenzó en 2013 cuando el líder religioso retiró su apoyo a Erdoğan al hilo de un escándalo de corrupción que involucraba a varios miembros del gobierno. El gobierno turco inició un proceso de purga y de acoso a los gulenistas suprimiendo sus posibilidades de promoción, enviándolos a lugares remotos del país y encarcelando a algunos de ellos. El ejército, por tanto, tiene a grupos gulenistas, kemalistas e islamistas. Aún es incierto quiénes están detrás de este intento golpista, posiblemente iniciado por mandos intermedios del ejército, como en el primer golpe en 1960. Si gana el gobierno, la purga continuará; si ganan los militares, la inestabilidad continuará, incluso aumentada. En cualquier caso, la polarización en la sociedad se incrementará. 

Işık Özel, Universidad de Sabancı, Estambul