Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Holanda quitará la nacionalidad a los yihadistas con doble pasaporte

La medida, que precisa todavía el voto del Senado, podrá aplicarse a partir de los 16 años

Vídeo que muestra a Abu Muthanna al Yemeni (centro), cuyo nombre real es Nasser Muthana, de 20 años y originario de Cardiff, Reino Unido. Ampliar foto
Vídeo que muestra a Abu Muthanna al Yemeni (centro), cuyo nombre real es Nasser Muthana, de 20 años y originario de Cardiff, Reino Unido. AFP

El Congreso holandés aprobó este martes despojar de la nacionalidad a los ciudadanos con doble pasaporte que abandonen el país para sumarse a las filas de una organización terrorista. La medida forma parte de un programa oficial para enfrentar el yihadismo, y está pensada sobre todo para los que luchan en Siria e Irak del lado de Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés). Cuando pretendan regresar, se evaluará si constituyen un peligro para la seguridad nacional. En tal caso, “la reacción para evitar su vuelta será rápida: negar la entrada y considerarles extranjeros indeseables”, según el Ministerio de Justicia. Dado que los tratados internacionales impiden que haya personas sin Estado, “a los terroristas holandeses autóctonos con un solo documento de identidad se les aplicarán otras disposiciones igualmente correctivas”. La nueva norma será remitida para votación en el Senado.

Alrededor de 140 holandeses permanecen en estos momentos en las filas del ISIS. Otros 40 han vuelto, aunque el flujo se ha reducido por las estrictas medidas de control aplicados por sus jefes en Oriente Medio para que no deserten.

Según el Coordinador Nacional para la lucha contra el Terrorismo, cerca de un 80% de los yihadistas contabilizados hasta la fecha son holandeses de origen marroquí, turco y somalí de segunda y tercera generación. Los dos primeros países consideran ciudadanos propios a todos sus emigrantes, aunque no hayan nacido allí. Reciben, por tanto, el pasaporte correspondiente.

El promedio de edad de los yihadistas holandeses es de 19 a 25 años, pero la decisión de la Cámara incluye una enmienda del Código Penal para que la retirada de la nacionalidad pueda aplicarse a partir de los 16 años, “si constituyen un riesgo”. Las leyes criminales holandesas no persiguen antes de los 12 años. Entre 12 y 18, se ocupa la Ley de Menores, pero entre 16 y 18, pueden ser tratados ya como adultos ante los tribunales. Como los mayores de edad, no será necesaria la intervención de los jueces. De todos modos, para evitar un vacío legal, si el afectado no recurre en el plazo de cuatro semanas, Justicia informará a los tribunales. El Consejo de Estado tendrá la última palabra en caso de conflicto.

Abordar bien el regreso de los yihadistas, adiestrados en el uso de armas y explosivos, y con posibles traumas emocionales, es una de las mayores preocupaciones de las autoridades holandesas. Un estudio publicado este año por el Coordinador contra el Terrorismo sobre un grupo de 24 retornados, señala que la mayoría contaba solo con estudios de secundaria y poca experiencia laboral. La mitad habían tenido problemas con la policía, y su radicalización se produjo en poco tiempo (entre varios meses y dos años). Una parte regresa a su antiguo barrio y amigos, lo cual dificulta la reintegración.

Más información