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Valls marca sus “líneas rojas” a los nacionalistas corsos

El primer ministro francés rechaza las reclamaciones del nuevo presidente de la isla

Manuel Valls en una rueda de prensa el 23 de diciembre en el palacio del Elíseo en París.
Manuel Valls en una rueda de prensa el 23 de diciembre en el palacio del Elíseo en París. REUTERS

El primer ministro francés, Manuel Valls, respondió el miércoles por la noche al desafío nacionalista corso de manera rotunda: “Córcega está en Francia y en la República y ningún discurso, en corso o en francés, podrá cuestionar ese vínculo”. El jefe del ejecutivo respondía por primera vez a la victoria de la lista nacionalista encabezada por el carismático alcalde de Bastia, Gilles Simeoni, nuevo presidente de la isla en las pasadas elecciones regionales de diciembre. Tanto Simeoni como el nuevo presidente de la asamblea regional, el independentista Jean-Guy Talamoni, utilizaron el corso en sus discursos de investidura.

“¿La amnistía de los prisioneros políticos? No hay prisioneros políticos. ¿Lo cooficialidad [de dos idiomas, corso y francés]? No hay más que un idioma en la República, y ese es el francés. ¿Un estatuto de residente para los corsos en el ámbito fiscal? Sería contrario a la República”, enunció Valls, en una entrevista al telediario de la noche de TF1, rechazando así una tras una las principales reivindicaciones de los nacionalistas. Valls añadió que negociará con el nuevo presidente del ejecutivo corso sobre la colectividad única corsa, un proyecto de nuevo estatuto administrativo previsto para 2018, pero que “estas son líneas rojas que no se pueden negociar”.

El primer ministro respondía así al discurso de investidura del nuevo presidente de la asamblea corsa, Jean-Guy Talomani, el pasado 17 de diciembre. Lo realizó únicamente en idioma corso, declaró que Córcega no es “un trozo de otro país sino una nación” y reclamó la amnistía de los “presos políticos” corsos condenados por actos violentos en la isla. Simeoni realizó su discurso de investidura tanto en corso como en francés.

“Los corsos, que nos han votado y han elegido colocar a los nacionalistas a la cabeza de las instituciones de Córcega, lo han hecho para que el idioma corso recupere sus derechos”, reaccionó Talamoni, más radical que Simeoni, en declaraciones a la televisión BFMTV. “Por lo tanto, puede que el idioma de la República francesa sea el francés, el idioma de Córcega es el corso”, insistió. El único idioma con carácter oficial en la isla, al igual que en el resto de Francia, es el francés, tal y como lo estipula la constitución. El corso es sin embargo reconocido por la educación nacional desde 1974, aunque su enseñanza no es obligatoria.

La independencia, sin embargo, “no está a la orden del día”, según explicó también Talamoni, esta vez a la emisora RTL. “La cuestión de la independencia se planteará en el momento adecuado y nadie podrá impedir mañana a los corsos ser independientes si lo votan por mayoría”, advirtió.

La lista regionalista de Simeoni, Pè a Corsiga (Por Córcega), que reunía a nacionalistas e independentistas, se alzó con la victoria el pasado 13 de diciembre con el 35,34% de los votos. Con el sistema mayoritario de reparto de escaños en la asamblea corsa, le otorgaba casi la mitad (24) de los 51 asientos. Este resultado inédito en la isla quedó eclipsado en un principio por los buenos resultados en el resto del país del ultraderechista Frente Nacional. Pero en los últimos días, varios dirigentes de la derecha pedían al ejecutivo socialista responder al desafío nacionalista.