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“Un referéndum en Grecia es la solución de los más cobardes”

El líder del partido dice que Tsipras teme tomar decisiones porque podría no tener apoyos

Stavros Theodorakis, durante la entrevista, en la sede del PSOE en Madrid.
Stavros Theodorakis, durante la entrevista, en la sede del PSOE en Madrid.

La tentación de comparar el partido griego To Potami (El Río) con el español Ciudadanos es tan recurrente como la de parangonar Syriza y Podemos. La formación que dirige el periodista Stavros Theodorakis (Drapanias, Creta, 1963) y la de Albert Rivera comparten algunos parecidos —aparente aliento centrista, tirón en la clase media— y también diferencias, “aspectos sobre los que no es fácil para mí pronunciarme, porque no conozco tan bien el programa de Ciudadanos como para afirmar que se parece o no a mi partido”, explicaba recientemente Theodorakis en Madrid, donde se reunió con varios líderes del PSOE; también lo hizo con Rivera en Barcelona. La entrevista ha sido actualizada por correo electrónico en cuestiones clave como la hipotética convocatoria de un referéndum sobre el acuerdo con los socios o la posible participación de esta formación en un Gobierno de unidad si las conversaciones —o el propio Ejecutivo— descarrilan.

“Si no hay acuerdo, va a ser muy malo para mi país y, creo, para Europa en general. No quiero ni pensar en esa posibilidad. En cualquier caso, Grecia no puede ser gobernada por gobiernos de coalición, porque eso generaría un enfoque del tipo: ‘No hagamos nada. Estamos juntos y eso es más que suficiente’. Lo que necesita el país ahora es un Gobierno decidido a implementar las necesarias reformas. Grecia requiere audacia, capacitación y un plan específico. Es lo que el país precisa y Potami ya ha demostrado que reúne todas estas cosas”, afirma Theodorakis.

El experiodista manifestó este fin de semana su disposición a respaldar un Gobierno liderado por Syriza si la facción más radical del partido izquierdista, que representa alrededor del 30% de sus cuadros, llega a tumbar el acuerdo con las instituciones; también a ayudar al Ejecutivo en las negociaciones en curso. “La política se hace con propuestas, con objetivos concretos, no sobre programas. En justicia y lucha anticorrupción apoyamos al Gobierno de Tsipras, pero en política educativa no podemos estar más lejos”, recordaba Theodorakis en Madrid.

Hace tres semanas, Tsipras aventó la posibilidad de convocar un referéndum si para cerrar el acuerdo las instituciones proponen condiciones que crucen las líneas rojas: reforma del mercado laboral, subida del IVA, recorte de pensiones, entre otras. “Un referéndum es la solución de los más cobardes entre los cobardes”, dice Theodorakis. “Hace sólo unos meses que los griegos eligieron un nuevo Parlamento; por tanto, son estos legisladores los que deben decidir. La política no consiste en beneficios y oropeles. Se supone que los líderes deben tomar las decisiones que su país necesita realmente. Si el Gobierno teme hacer eso, porque podría no contar con todo el apoyo de sus parlamentarios, debería haber nuevas elecciones. No queremos este escenario, pero sería la única solución si el Gobierno se ve en punto muerto”, añade, mostrándose convencido de que “en él hay gente que no cree en Europa”.

Stavros Theodorakis, antes de la entrevista. ampliar foto
Stavros Theodorakis, antes de la entrevista.

Atenas afronta esta semana una fase decisiva de las negociaciones con los acreedores, a poco más de un mes de que expire la prórroga del segundo rescate, del que quedan por desembolsar 7.200 millones vitales para insuflar cierta liquidez a las arcas griegas. “El problema real es que se ha perdido demasiado tiempo. Los problemas de la economía empeoran día a día, y en el Parlamento, como en la sociedad, la mayoría quiere que se complete la negociación con los socios y el país pueda seguir en la eurozona y la Unión Europea. Queremos crecimiento y no lo tendremos hasta que resolvamos esto con nuestros socios”.

Sobre las idas y vueltas del proceso negociador, con la supuesta marginación del ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, Theodorakis considera que “desafortunadamente, en Grecia no tenemos una idea muy clara sobre quién maquilla el viejo o el nuevo equipo. El Gobierno no tiene un plan claro en cuestiones de comunicación, todos se quedan con la apariencia y no con la sustancia, y la cuestión de las palabras ha hecho mucho daño. Nadie habla de un tercer rescate, pero debemos hallar un acuerdo con Europa sobre otra base… Es imposible lograr un superávit primario del 5%, lo correcto es esperar un 1,5%, y esas cosas que Syriza dice, To Potami las ha dicho antes”

En el diálogo con las instituciones se ha perdido demasiado tiempo"

Cuarto partido más votado en enero, con 17 diputados —cuatro más que el actual socio de Gobierno de Syriza, el nacionalista Griegos Independientes (ANEL)—, Potami fue una de las opciones en mente del primer ministro, Alexis Tsipras, a la hora de formar su Gabinete; de hecho, le ofreció dos ministerios, rechazados por la presencia en el mismo de ANEL, que Theodorakis define como extrema derecha populista y a su líder, Panos Kamenos, actual titular de Defensa, como un “oscurantista de ultraderecha”. El partido que lidera Theodorakis, de corte claramente europeísta, tiene buena implantación entre las clases medias urbanas y profesionales y cuenta con esa transversalidad que le ha hecho acreedor de votos “desde gente de izquierdas a liberales”.

“Ahora en Grecia la cuestión no es derecha o izquierda. La derecha tenía sus intereses; la izquierda respaldaba a sus gremios. To Potami es un movimiento de cambio que se creó para afrontar nuevos retos y quiere romper el triángulo bancos-medios-políticos”, asegura Theodorakis. De su mano, Potami, formado en marzo de 2014, se coló en la Eurocámara dos meses después y hoy gana puntos como el partido tal vez haga pivotar la gobernabilidad en Grecia a corto plazo.