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La amenaza del terrorismo

El 77% de los británicos considera que los ataques son un motivo de preocupación global

Forenses realizan labores de investigación en el autobús destrozado por una bomba en Londres, en julio de 2005. Ampliar foto
Forenses realizan labores de investigación en el autobús destrozado por una bomba en Londres, en julio de 2005. Reuters

¿Qué da miedo a los británicos? Depende de cómo se haga la pregunta. Si se trata de amenazas al mundo o a la nación, la respuesta es casi siempre el terrorismo y el extremismo religioso. En un ámbito más local, las agresiones con arma blanca y los robos. Si queremos profundizar un poco más, las cosas que suelen dar más miedo personal son las alturas, las serpientes y hablar en público.

En Reino Unido se considera que el terrorismo es la mayor amenaza que afronta el mundo, con gran diferencia. Encabezaba una encuesta de YouGov sobre las preocupaciones globales de la población el pasado mes de septiembre: el 77% de los encuestados dijo que era el problema más grave, muy por delante de los conflictos armados (60%), las pandemias (52%), el cambio climático (39%) y la proliferación nuclear (31%).

La encuesta se hizo cuando había pasado bastante más de un año desde el último incidente terrorista letal en el país, el asesinato en Londres del soldado Lee Rigby, cuando estaba fuera de servicio. Sin embargo, hacía solo unos días que los extremistas del Estado Islámico habían llevado a cabo la primera decapitación televisada de un rehén británico.

La conciencia del peligro terrorista y la enorme sensibilidad que provoca parecen mantenerse a medida que pasa el tiempo, una encuesta tras otra. Un análisis detallado de las percepciones sobre amenazas que pronto se publicará en el British Journal of Political Science, basado en sondeos realizados en 2012, revela que el 80% de los entrevistados consideran que el terrorismo es una amenaza mundial, y casi el 70% piensa que es una amenaza nacional.

Sin embargo, cuando los autores —Daniel Stevens, de la Universidad de Exeter, y Nick Vaughan-Williams, de la Universidad de Warwick— descienden al nivel local e individual, las amenazas fundamentales pasan a ser las agresiones con arma blanca, el fraude en Internet y los robos. El terrorismo no figura entre las cinco primeras inquietudes. La gente considera que es un problema para el mundo en general pero que no tiene mucha repercusión en su vida diaria.

"Tanto en los sondeos como en los grupos de discusión, la gente de cualquier parte del país mostraba siempre una percepción de las amenazas contra la seguridad que no tenía nada que ver con la amenaza nacional", dice Stevens. "Cuando se menciona el terrorismo, la gente responde: si tiene que suceder, sucederá. Y hemos descubierto que esa respuesta no variaba mucho entre unas regiones y otras".

Por debajo de los temores racionales inmediatos acechan las fobias nacionales, que también son otra cosa completamente distinta. La liga del terror ciego la encabezan, según una encuesta hecha por YouGov en marzo del año pasado, las alturas (el 23% tiene "mucho miedo"), las serpientes (21%) y hablar en público (20%), seguidos de las arañas (18%). Desde el punto de vista estadístico, ninguna de estas cosas es un peligro significativo, pero tampoco lo es el terrorismo.

Traducción: María Luisa Rodríguez Tapia.

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