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Erdogan da un paso más hacia el presidencialismo

El mandatario turco despierta críticas de la oposición al convocar su primer consejo de ministros mientras que la Constitución le exige "imparcialidad" al presidente

Erdogan, presidiendo el consejo de ministros este lunes. Ampliar foto
Erdogan, presidiendo el consejo de ministros este lunes. AFP

Para nadie en Turquía es un secreto que Recep Tayyip Erdogan desea encabezar un sistema presidencialista en su país. Cuando el pasado agosto abandonó su puesto de primer ministro para ser elegido jefe de estado, el propio Erdogan dejó claro que no sería "un presidente protocolario" y que haría uso de todas las facultades ejecutivas que le concede la Constitución. Hoy, el mandatario islamista ha dado un paso más en esa dirección al presidir su primer consejo de ministros.

Pese a que el artículo 104 de la Carta Magna reconoce al jefe de Estado turco potestad de "convocar al consejo de ministros y presidirlo cuando considere necesario", la tradición política de Turquía –un régimen parlamentario- ha reservado esta prerrogativa para casos de extrema urgencia. De hecho, en los más de 90 años de vida republicana en Turquía, este instrumento sólo ha sido utilizado en 17 ocasiones y la última vez que un presidente turco había convocado al consejo de ministros se remonta a hace tres lustros.

Críticas por el palacio presidencial

La reunión de hoy tuvo lugar en el nuevo palacio mandado construir por Erdogan cuando aún era primer ministro pero al que luego cambió de uso para que fuese la nueva sede de la Presidencia y residencia del jefe de Estado. Un palacio de 1.150 habitaciones que ha sido muy criticado por su elevado coste, unos 500 millones de euros, y por haber sido edificado en terreno protegido, pese a las decisiones judiciales que lo prohibían.

Pese a ello, el pasado día 16, Erdogan defendió nuevamente el palacio y recordó que su homólogo ruso, Vladimir Putin, expresó sus alabanzas por la construcción diciendo que "es apropiado para un gran Estado" como Turquía. Y aseguró que en el futuro los turistas visitarán este palacio como hacen ahora con el Kremlin de Moscú o Topkapi y Dolmabahçe en Estambul, estos últimos las residencias oficiales de los sultanes otomanos. "Pensar grande no es cosa de enanos", afirmó Erdogan en su alegato a favor del enorme palacio presidencial, para inmediatamente añadir: "Claro que esto no debe ser tomado como una ofensa contra los enanos, a los que quiero con todo mi alma".

Erdogan, en cambio, pretende convertir los consejos de ministros presididos por él en algo más habitual –según varios medios turcos se celebrarán cada dos meses-, además de reforzar un mecanismo de coordinación entre el Gobierno y la Presidencia. Para ello, el mandatario turco se ha rodeado de asesores divididos en 12 áreas temáticas que ejercen de ministros en la sombra.

Los medios afines al Gobierno en Turquía sostienen que el Ejecutivo que dirige el delfín de Erdogan, Ahmet Davutoglu, no ve inconvenientes en este tipo de intervenciones de la Jefatura de Estado en sus asuntos. Sin embargo, otros no lo ven así. Según el diario Hürriyet, Erdogan está molesto por varias iniciativas que Davutoglu ha tomado por su cuenta y riesgo, entre ellas la promesa de un paquete legislativo para mejorar la transparencia gubernamental precisamente en un momento en que la mayoría de que goza el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP, islamista moderado) en el Parlamento ha logrado enterrar las acusaciones de corrupción que se hacían a colaboradores de Erdogan en su etapa de primer ministro. La falta de colaboración entre ambos gobernantes fue una de las quejas que lanzó Erdogan la pasada semana en un encuentro con dirigentes del AKP, del que oficialmente el presidente turco se ha desvinculado. "No está funcionando lo suficiente el mecanismo de consulta y coordinación entre la Presidencia y el primer ministro", afirmó Erdogan en esa reunión, según el diario Hürriyet.

La Carta Magna turca subraya que el presidente de la República debe hacer gala de su "imparcialidad" y también exige que "rompa relaciones con su partido" y "conduzca sus funciones sin parcialidad", por lo que la oposición ha criticado duramente la convocatoria del consejo de ministros bajo la presidencia de Erdogan. Gürsel Tekin, secretario general de la principal formación opositora, Partido Republicano del Pueblo (CHP), afirmó que Erdogan está "estableciendo ilegalmente un sistema presidencialista", mientras que el diputado del Partido de Acción Nacionalista (MHP) Oktay Öztürk acusó al jefe de Estado de "sobrepasar los límites de la Constitución".

"Erdogan está preparando a la sociedad para un sistema presidencialista. Si llamase al consejo de ministros a que se reuniese a medianoche en su casa, lo harían porque vemos que el primer ministro es sólo un subalterno, el que realmente maneja las cosas es el presidente Erdogan”, denunció por su parte Selahattin Demirtas, copresidente del Partido de la Democracia de los Pueblos (HDP), la principal formación kurda.

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