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El ex ‘número dos’ del Pentágono se perfila como sucesor de Hagel

Ashton Carter es el favorito para ocupar el cargo de secretario de Defensa

Ashton Carter, a la derecha, en febrero de 2013.
Ashton Carter, a la derecha, en febrero de 2013. EFE

Ashton Carter, un tecnócrata con una nutrida experiencia en el Pentágono, es el favorito para ser nombrado secretario de Defensa de Estados Unidos en sustitución de Chuck Hagel, que dimitió la semana pasada. Carter es la primera opción en la lista de sustitutos que maneja el presidente Barack Obama, según la prensa estadounidense. Siguiendo el procedimiento habitual, la Casa Blanca está revisando el perfil y los antecedentes de Carter antes de anunciar la decisión definitiva.

El nombre de Carter, de 60 años, sonó con fuerza nada más conocerse la salida de Hagel, como ya lo hizo a principios de 2013 cuando Obama optó por el actual secretario de Defensa. Sus opciones han crecido en los últimos días tras descartarse de la contienda varios candidatos, como Michèle Flournoy, exsubsecretaria de Defensa; y Jeh Johnson, el actual secretario de Seguridad Nacional.

Obama forzó la renuncia de Hagel -que sigue en el cargo hasta que su sustituto sea validado por el Senado- al considerar que no era la persona adecuada en un momento de reformulación de la política exterior de EE UU por el auge del yihadismo del Estado Islámico en Irak y Siria y las tensiones con Rusia por Ucrania.

Carter es una figura respetada en el Capitolio que combina un robusto conocimiento militar, académico y político. No ha servido en el Ejército

Carter es una figura respetada en el Capitolio -varios senadores han sugerido que su proceso de aprobación sería sencillo- que combina un robusto conocimiento militar, académico y político. A diferencia de la mayoría de sus predecesores, no ha servido en el Ejército, pero ha recibido en cuatro ocasiones la medalla de servicio distintivo del Departamento de Defensa.

El portavoz de la Casa Blanca, John Earnest, evitó este martes confirmar si será el elegido y se limitó a elogiar sus credenciales. “Ha servido bien al presidente y al pueblo estadounidense”, dijo en su rueda de prensa diaria. “Tiene un conocimiento detallado sobre cómo funciona el Departamento de Defensa”.

Carter es licenciado en Física e Historia Medieval por la Universidad de Yale y doctor en Física Teórica por la de Oxford. Empezó a trabajar en el Pentágono en 1981 como analista técnico en el programa de misiles nucleares. Bajo la Administración del demócrata Bill Clinton (1993-2001), fue secretario asistente de Defensa de política de seguridad nuclear. Tras una etapa como asesor en centros de estudios y empresas, volvió al Pentágono en abril de 2009, bajo la presidencia del demócrata Obama. Durante dos años, fue subsecretario de Adquisición, Logística y Tecnología, lo que le permitió conocer los entresijos del entramado armamentístico. Y en octubre de 2011, fue ascendido a número dos del Pentágono, como secretario adjunto de Defensa, cargo que ocupó hasta diciembre de 2013.

A principios de ese año, Carter no ocultó sus ambiciones por sustituir a Leon Panetta como secretario de Defensa, pero Obama se decantó por el entonces senador republicano y exsoldado Hagel. Carter dimitió al cabo de 10 meses sin dar una razón específica, aunque desde algunos ámbitos se apuntó a su falta de sintonía con Hagel y su malestar por no haber sido escogido como secretario. En su carta de renuncia, señaló que era “el momento de irse”.

Desde entonces, Carter -que es coautor de 11 libros- ha estado vinculado con varios laboratorios de ideas. Ha manifestado públicamente algunas de sus opiniones, que ha centrado sobre todo en la necesidad de reducir burocracia administrativa, sin entrar en asuntos espinosos. En enero, escribió un artículo en el que pedía aprender de las “lecciones” de lucha contra los insurgentes en Afganistán e Irak.

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