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Los partidos de Uruguay libran una civilizada y dura pelea

El debate político de este país de América Latina está por encima del peronismo o el chavismo

Simpatizantes del candidato Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional.
Simpatizantes del candidato Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional. AP

Los uruguayos están orgullosos del tono civilizado de su debate político y aunque no lo dicen abiertamente – su perfil bajo es proverbial en América Latina – sienten que están por encima de fenómenos como el peronismo o el chavismo. La política uruguaya está dominada por tres grandes partidos con una formación claramente de izquierdas, el Frente Amplio, y dos formaciones que van del centro a la derecha: el Partido Nacional (o Blanco) y el Partido Colorado. Pero esta lectura aparentemente sencilla esconde muchos matices ya que la interna de cada formación es compleja.

El Frente Amplio (FA) es la coalición de partidos que gobierna Uruguay desde hace 10 años. Fue creado en 1971 con la participación de socialistas, comunistas y demócrata cristianos. Estuvo prohibido durante la dictadura militar (1973-1984) y sus dirigentes fueron perseguidos. En el 2004 alcanzó su primera victoria electoral y emprendió una serie de importantes reformas sociales. El Frente Amplio tiene en su seno no menos de nueve formaciones de distinto signo que se unen para las campañas electorales, pero mantienen pugnas internas feroces sobre las orientaciones ideológicas y el reparto de las cuotas de poder. El primer presidente de izquierdas de la historia de Uruguay, Tabaré Vázquez (2005-2010), militó en el Partido Socialista, pero lo abandonó cuando decidió vetar la ley del aborto votada por el FA en el parlamento en el 2008. Actualmente es una especie de electrón libre dentro de la coalición, lo cual no le impidió ser designado nuevamente candidato por abrumadora mayoría.

Los dos partidos tradicionales, el Nacional o Blanco y el Colorado, toman su nombre de las guerras civiles del Siglo XIX, donde cada bando se distinguían por el color de su bufanda.

El Partido Nacional, fue fundando en 1836, casi desde el nacimiento de la República. Sus raíces están en el campo, pero actualmente su electorado progresa en Montevideo, donde sectores de la clase media buscan alternativas al Frente Amplio. Pueden llegar a asumir propuestas de izquierdas y al mismo tiempo de la derecha más conservadora, por eso es una formación resbaladiza y difícil de combatir por sus adversarios. Han tenido cuatro presidentes constitucionales y varios líderes carismáticos como Wilson Ferreira, quien se opuso a la dictadura militar. Su candidato es Luis Lacalle Pou, hijo y bisnieto de presidentes, a quien le gusta definirse como un pragmático.

Sin duda, el partido más singular y difícil de catalogar del espectro político uruguayo es el Partido Colorado, fundado en 1836. Fue el partido dominante de Uruguay hasta que la arrolladora victoria del Frente Amplio en el 2004 lo dejó en su mínimo histórico: un 10%. Ha tenido más de 30 presidentes constitucionales. Su gran figura histórica es José Battle y Ordóñez (1856-1929), el fundador del Estado uruguayo moderno laico, y social. Este ideario cercano al socialismo convive con sectores de la derecha más dura y católica de Uruguay. El actual candidato, Pedro Bordaberry, es hijo del dictador Juan María Bordaberry (1973-1976). Hoy en día se trata de un partido conservador, aunque destacados políticos de la formación se han declarado favorables a la despenalización del aborto o el matrimonio homosexual, mostrando que cualquier definición tajante o definitiva del Partido Colorado puede ser un error.

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