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En busca de un ‘plan Marshall’ para Gaza

El Gobierno palestino cifra en 4.400 millones los daños provocados por la operación israelí

Palestinos caminan entre las ruinas de la ciudad de Gaza. / Foto: AFP | Vídeo: Reuters Live!

“Nunca he visto un grado semejante de destrucción”, afirmó Peter Maurer, presidente de Cruz Roja, mientras contemplaba las montañas de escombros de Gaza el pasado día 5. La Franja —360 kilómetros cuadrados, 22 veces menor que la provincia de Madrid— ha sufrido en el mes largo de Operación Margen Protector más de 5.000 ataques por parte de Israel. Los daños superan los 4.400 millones de euros, según Mohamed Mustafa, vice primer ministro palestino. Increíblemente, el presupuesto anual de Gaza roza apenas los 60 millones para 1,8 millones de personas.

Si los equipos negociadores pactan la paz en El Cairo, su reconstrucción debe ser la prioridad. El 1 de septiembre se celebrará una cumbre internacional de donantes en Sharm el Sheij (Egipto) en la que se espera lograr la financiación que active un de reconstrucción como el plan Marshall tras la Segunda Guerra Mundial. Sólo para volver a dejar Gaza como estaba el 8 de julio, cuando todo empezó. Lo más urgente es levantar las 11.800 casas destrozadas, en las que residían más de 100.000 gazatíes (hay otras 40.0000 con daños), y adecentar las 230 escuelas afectadas total o parcialmente, porque el curso se retoma en septiembre.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU en los Territorios Ocupados Palestinos (OCHA) recuerda también que hay 51 hospitales y centros de salud alcanzados, al igual que infraestructuras “esenciales” como la única central eléctrica de Gaza —necesita un año para ser arreglada— y las canalizaciones de agua —el 90% de la población carece de suministro estable.

El economista palestino Raja Khalidi explica que la reconstrucción depende de la flexibilización de los pasos fronterizos que quiera aplicar Israel, el acceso a material de construcción —como cemento y acero, muy limitado por el temor a que se use para hacer túneles por los que se mueven los milicianos de Hamás— la velocidad de movilización de los donantes y la capacidad del Gobierno palestino para gestionar el proceso.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA), reconoce que hay mucha “competencia”, con crisis humanitarias como las de Siria, Irak o Sudán del Sur. El presidente palestino, Mahmud Abbas, ya está coordinando la operación con la ONU, EE UU, la UE, la Liga Árabe y el Banco Mundial, que serán los pilares del plan Marshall que necesita la zona y que Israel condiciona a la “desmilitarización” de los grupos armados de la Franja.

Desde 1993, cuando se firmaron los Acuerdos de Oslo, se han celebrado cuatro conferencias de donantes, superando los 12.000 millones de euros. La última se produjo en enero de 2009 tras la operación Plomo Fundido y comprometió 4.500 millones de 80 países y organizaciones. Sin embargo, la crisis económica mundial hizo que no llegase ni el 60%, indican fuentes palestinas.

El portavoz de UNRWA, Christopher Gunnes, se pregunta cómo se sentirán los donantes “si, cada dos años, el dinero que invierten acaba siendo aplastado por el Ejército” israelí. Pone el dedo en la llaga porque ahora se rogará dinero nuevamente a quien, en ocasiones, ya ha tenido que pagar por duplicado un proyecto, porque Israel lo tumba y hay que rehacerlo. Ningún estado le ha pedido cuentas seriamente por estas pérdidas. A la espera del recuento de lo afectado en esta última operación, fuentes diplomáticas indican que entre 2001 y 2009 Israel dañó o destruyó en Gaza 74 proyectos de cooperación con participación de la UE. El coste de esos ataques fue de 33,9 millones de euros, de los que 21,9 procedían de países europeos.

Destaca el aeropuerto internacional de Gaza, bombardeado tres veces entre diciembre de 2001 y enero de 2002, en el que Europa comprometió 39,5 millones de euros; 31 de España, y el resto, de Alemania y Suecia. Las pérdidas sólo en este proyecto llegan a los 9,5 millones. También fue atacado el puerto impulsado por Francia, Holanda y el Banco Europeo de Inversiones, igualmente inservible hoy. Ambas infraestructuras son ahora exigencias de Hamás para lograr un alto el fuego.

El Gobierno español también invirtió en otros 10 proyectos afectados, como un orfanato, el Instituto Hispano-palestino, programas de seguridad alimentaria o planes de protección de recursos naturales. Algunos no se han vuelto a poner en marcha.

USAID, la oficina de cooperación de Washington, confirma que entre 2010 y 2011 invirtió unos 60 millones de euros en proyectos en Gaza. “Varios de ellos”, sobre todo en el sur, han sido alcanzados por las bombas en los últimos días.

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