Valls afronta en la Asamblea Nacional el voto de confianza de su programa

Está previsto que la intervención comience a las 15.00

El primer ministro francés, Manuel Valls, el 7 de abril en París.
El primer ministro francés, Manuel Valls, el 7 de abril en París. FRED DUFOUR / AFP

El recién nombrado primer ministro francés, Manuel Valls, se prepara para afrontar durante la tarde del martes el que probablemente constituya su mayor reto político hasta la fecha: la presentación de su discurso de política general ante la Asamblea Nacional, una práctica prevista (no prescrita) por la Constitución en su artículo 49.1 por la que somete a la confianza de los diputados su programa de gobierno.

A las 15.00 horas está previsto que dé comienzo su intervención, para la que dispone de 45 minutos, y que será seguida de los representantes de los diferentes grupos parlamentarios, por este orden: UMP, UDI, Ecologistas, Grupo Radical, Grupo de Izquierda Democrática y Republicana, Grupo Socialista, y diputados no adscritos.

De la UMP, salvo alguna voz disonante en sus filas, se espera un rechazo frontal en tanto que principal fuerza opositora. Un rechazo al que en esta ocasión se sumará la principal formación de izquierdas. "Votaremos contra la confianza en el Gobierno. Es un voto unánime de oposición a su orientación política", señaló André Chassaigne, líder del grupo del Front de Gauche, en declaraciones que recoge la agencia France-Presse. "No será un voto personal contra Manuel Valls, no es ésa la cuestión". Para Chassaigne, las pasadas elecciones municipales "mostraron la gravedad extrema de la situación" y "las respuestas aportadas no están a la altura del sufrimiento de la sociedad y el desamparo de los franceses". Dicha formación se abstuvo, en julio de 2012, en la votación tras el discurso del anterior primer ministro, Jean-Marc Ayrault.

El grupo ecologista ha comunicado por su parte que "la gran mayoría" de sus miembros votará a favor, aunque "algunos se abstendrán", según ha declarado su líder parlamentario, François de Rugy. El diario Le Monde precisa que, entre los 17 diputados miembros del grupo ecologista, habrá cinco abstenciones y un voto en contra, y el resto votará a favor de la confianza en el programa de gobierno.

De los 577 diputados de la Asamblea —576 tras la dimisión y renuncia al acta de diputado del líder del grupo centrista UDI, Jean-Louis Borloo, por razones de salud—, se requieren 289 votos para obtener la mayoría absoluta. Los diputados socialistas que forman parte del Gobierno no pueden participar en la votación.

El acento de la intervención de Valls estará puesto en la economía. En un editorial de portada titulado Si Manuel Valls se atreviera, el director adjunto de Economía de Le Figaro, Gaëtan de Capèle, afirmaba el lunes que si el primer ministro reculaba "ante el obstáculo", es decir, si no detallaba el pacto de responsabilidad y los 50.000 millones de euros en reducción del gasto, estaría firmando "el fracaso de su mandato en Matignon [sede del Gobierno] antes incluso de haberlo comenzado".

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El aviso de los 90 contestatarios

El escepticismo anida también en las filas del partido socialista: Valls se desayunó este domingo con una edición del Journal du Dimanche en el que 90 personalidades del Partido Socialista, entre ellos 85 diputados, reclamaban al Gobierno un "nuevo contrato de mayoría", lo que viene a ser una vuelta a las esencias de la izquierda y a las promesas realizadas en campaña electoral. Entre los proponentes del texto, a quiene el diario llama "los 90 contestatarios del Partido Socialista", se encuentran Emmanuel Maurel, líder del ala izquierda del partido; Guillaume Balas, representante de la corriente de Benoît Hamon, y François Kalfon, cofundador del club La izquierda popular.

En él texto se recuerda que "desde hace muchos meses, los cargos electos de ámbito nacional y local habían alertado de la brecha que crecía entre la izquierda en el poder y su electorado". La derrota electoral, dicen, "no debe transformarse en renuncia democrática".

Por ello, piden "poner fin a las políticas de auteridad que han hundido a Europa en la recesión", inversión masiva pública y privada, sostenida por la UE, en las energías renovables, los transportes, la economía digital, la construcción de vivienda y la investigación"; concentrar los esfuerzos en combatir el paro; mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores con salarios más bajos y de los pensionistas más modestos". Y proclaman: "Sabemos que Francia jamás logrará la recuperación en un marco de austeridad y de explosión del paro y las desigualdades".

Valls ha manifestado esta mañana estar "confiado y determinado". Una determinación que incluirá, en los próximos meses, una modificación importante de la política económica del Gobierno: según fuentes del grupo parlamentario socialista citadas por la emisora Europe 1, Valls prevé presentar una reforma de los presupuestos antes del verano consagrada "al ahorro y a la nueva orientación" de la política. Esta medida, anunciada durante la reunión mantenida por Valls con los diputados de su partido, aspira a amarrar su apoyo en la votación y se une al llamamiento del presidente del grupo socialista en la Asamblea, Bruno Le Roux, a otorgar la confianza al primer ministro sin vacilaciones.

Valls terminó de perfilar su discurso este fin de semana, según el Journal du Dimanche, rodeado de Benjamin Djiane, su redactor de discursos importado del Ministerio del Interior, y Sébastien Gros, su director de gabinete. Para esa tarea eligió la mesa-escritorio que usó en su día Léon Blum, histórico dirigente socialista y antiguo jefe de gobierno con el Frente Popular en 1936.

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