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La minoría kurda en Siria consolida su autonomía política

Eligen un gobierno para uno de los tres cantones en los que han dividido el noreste del país

Kurdos celebran este martes la elección de un gobierno iterino en Amuda, noreste de Siria. Ampliar foto
Kurdos celebran este martes la elección de un gobierno iterino en Amuda, noreste de Siria. REUTERS

Los kurdos en Siria eligieron este martes un Gobierno para uno de los tres cantones en los que está  dividida la región que ocupan mayoritariamente en el noreste del país. A este nuevo ejecutivo cantonal, formado por un presidente y 22 ministros, pronto se le unirán otros dos, en las ciudades de Kobane y Afrín.

Reunidos en asamblea, los kurdos declararon la autonomía y nombraron el primer Gobierno del cantón que ellos llaman Yazira (isla, en árabe), en el extremo noreste de la región mayoritariamente kurda y dentro de la provincia siria de Hassaka, según han informado diversos medios locales.

El pueblo kurdo está formado por unos 30 millones de personas, repartidas principalmente entre Turquía, Siria, Irak e Irán, según las fronteras formalizadas por el Tratado de Lausanne en 1923, tras el fin de la Primera Guerra Mundial y la desaparición del Imperio Otomano, en cuyo territorio vivían los kurdos.

En Siria hay unos dos millones de kurdos, que conforman alrededor de un 10% de la población y son la principal minoría étnica del país. Durante años han sido discriminados por el régimen de Bachar el Asad, y antes por el de su padre Hafez, que no les reconocían los mismos derechos que a la población árabe.

Tras el inicio de la guerra en Siria en marzo de 2011, los kurdos consiguieron mantener una cierta posición neutral y a mediados de 2012 las fuerzas del régimen empezaron a abandonar las ciudades del Kurdistán. Esto permitió a los kurdos, sobre todo a través del Partido para la Unión Democrática (PYD, en kurdo), comenzar a establecer sus propios órganos de gobierno local y cuerpos de seguridad, que se han enfrentado a otros grupos rebeldes, principalmente islamistas radicales, para mantener el control de su territorio.

El nombramiento del gobierno se produjo un día antes del inicio de la cumbre de paz de Ginebra II, que reúne a las partes implicadas en la guerra en Siria y otros actores internacionales. El PYD, el partido mejor organizado y con mayor presencia en el Kurdistán sirio, había solicitado acudir a esta cumbre, pero finalmente no fue invitado.

"Si (los organizadores de Ginebra II) realmente tienen la intención de traer la democracia a Siria, deberían saber bien que nunca se alcanzará una solución si no incluye a los kurdos en el proceso", declaró este miércoles a una televisión kurda Saleh Muslim, líder del PYD.

La otra gran facción política kurda en Siria, el Consejo Nacional Kurdo (KNC, en inglés) sí está representada en la cumbre, ya que forma parte de la Coalición Nacional Siria, la mayor alianza de grupos opuestos a El Asad y representante legítima del país para la comunidad internacional.

El KNC, enfrentado políticamente al PYD y que engloba a casi todos los demás partidos de la región, ya criticó por unilateral la declaración de autonomía realizada el pasado noviembre por el partido de Muslim.

En los últimos días, representantes kurdos de otros países en la región también han aprovechado para pronunciarse sobre Ginebra II. "Va a ser la oportunidad para que el pueblo sirio decida su destino pero, personalmente, yo no soy muy optimista", dijo el lunes Massoud Barzani, presidente del Gobierno autónomo kurdo en Irak, cercano al KNC y también rival político del PYD.

"A los kurdos, que prefieren democratización y desarrollo social antes que las luchas de poder, se les impide participar en Ginebra II como un actor independiente", lamentó en un comunicado el pasado día 15 la Unión de Comunidades Democráticas del Kurdistán, a la que pertenece el Partido turco de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo).

El PYD está generalmente considerado la rama siria del PKK, etiquetado como un grupo terrorista por la Unión Europea, Estados Unidos y Turquía, con quien el PKK actualmente mantiene un frágil proceso de paz que busca poner fin a un conflicto armado que dura desde 1984. Tanto el PYD como el PKK niegan esta identidad pero sí reconocen lazos de unión entre ellos.