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Las protestas de Kiev desbordan al Gobierno

La violencia desatada en las calles de la capital constituye, según el presidente Yanúkovich, "una amenaza contra Ucrania". Hay 20 detenidos por causar "desórdenes masivos"

Miles de ucranianos continúan asediando el Parlamento. ATLAS

El expresidente de Ucrania, Víctor Yúshenko, se refirió el lunes al peligro de guerra civil, mientras que el actual jefe de Estado, Víctor Yanukóvich, sostenía que los disturbios están amenazando al país. La tensión en Kiev, la capital ucrania, continúa: a lo largo del día, ha habido nuevos enfrentamientos entre opositores y policías.

"La victoria de la calle y la supremacía de la fuerza pueden ser el primer episodio de una guerra civil", advirtió Yúshenko. Y Yanukóvich subrayó que "cuando las acciones pacíficas se convierten en disturbios masivos, con pogromos, incendios y violencia", como ha sucedido en Kiev, "se crea una amenaza para toda Ucrania".

A pesar de la reunión sostenida por el presidente con el líder opositor Vitali Klitschkó y de la decisión de Yanukóvich de crear un grupo de trabajo para buscar una solución a la crisis política, los desórdenes han continuado hoy. En las cercanías del estadio Lobanovski, los manifestantes han lanzado cócteles molotov, bombas aturdidoras, bengalas y piedras, a lo que las fuerzas antidisturbios respondieron con balas de goma, bombas de humo y gases lacrimógenos.

Las batallas han dejado varios centenares de heridos: opositores, policías y también periodistas. El ministerio del Interior informó que más de 20 personas fueron detenidas y acusadas de "desórdenes masivos". En la batalla del domingo en la noche, los opositores quemaron cuatro autobuses policiales y dos camiones, según la fiscalía, que ha calificado estos hechos como "un atentado contra el Estado y una amenaza para la seguridad nacional". Como se supo hoy, tres manifestantes han perdido un ojo y a otro se le ha tenido que amputar una mano.

Mientras tanto, Klitschkó criticó a Yanukóvich por no negociar directamente con la oposición: el grupo anticrisis que ordenó crear el presidente lo encabeza el secretario del Consejo de Defensa y Seguridad Nacional, Andréi Kliúyev, y comenzó su trabajo sin la participación del jefe de Estado.

Como explicó la diputada oficialista Anna Guerman, Yanukóvich no participará en las negociaciones hasta conocer las demandas de todas las partes. El presidente, dijo, "debe representar al pueblo" y no a uno de los bandos.

Klitschkó sostuvo que tiene sentido negociar solo con quien puede asumir la responsabilidad del cumplimiento de los potenciales acuerdos y opinó que la elección de Kliúyev al frente del grupo anticrisis no ha sido afortunada.

El problema es que Kliúyev "es responsable de la represión violenta del Euromaidán ocurrida el 30 de noviembre y el apaleamiento de estudiantes", aseguró el líder opositor e insistió en que considera indispensable que Yanukóvich negocie directamente con la oposición. "Es la única oportunidad de encontrar una salida a la confrontación sin una escalada del conflicto", señaló.