Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Interrogados los hijos de tres ministros turcos por sospechas de corrupción

La acción contra la familia de miembros del Gabinete de Erdogan puede estar ligada a un conflicto dentro del partido gobernante

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan.
El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan. AFP

Volvieron a llamar de madrugada a la puerta en Turquía y tampoco era el lechero. Al menos 51 personas —incluidos los hijos de tres ministros, el alcalde del distrito más islamista de Estambul y varios empresarios y banqueros vinculados al Partido de la Justicia y Desarrollo (AKP, en sus siglas en turco)— fueron detenidas este martes en una vasta operación anticorrupción que golpea la línea de flotación del Gobierno del primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

La redada ordenada por la fiscalía turca se saldó con una oleada de arrestos simultáneos en Estambul y Ankara y en ciudades como Mardin (este) y Trabzon (norte). La policía investigaba una trama que amañaba a cambio de sobornos las licitaciones para la construcción de viviendas públicas del Organismo de Desarrollo de la Vivienda Social (Toki). El Gobierno proislamista del AKP ha sembrado el paisaje urbano de Turquía con miles de bloques de pisos baratos durante más de una década en el poder, asentado en tres victorias electorales con mayoría absoluta. Precisamente un hijo del ministro de Medio Ambiente y Planeamiento Urbano figura entre los detenidos, junto con hijos de los ministros de Interior y de Economía.

El escándalo —sin precedentes en la Administración del AKP, que había hecho de la integridad su banderín de enganche electoral— sacude además al Halkbank, una de las mayores entidades financieras del país, cuyas acciones se desplomaron ayer un 5% en la Bolsa de Estambul. Las oficinas de su sede central fueron registradas en busca de pruebas del pago de comisiones ilegales en las adjudicaciones, al igual que las de la compañía inmobiliaria y de obras públicas Agaoglu.

El alcalde del distrito de Fatih de Estambul, feudo del integrismo islámico en Turquía, también fue arrestado en la redada anticorrupción bajo la acusación de haber recalificado zonas de protección histórica para permitir nuevas edificaciones.

La prensa de Turquía sostiene que la macroredada policial contra sectores íntimamente ligados al AKP tiene como telón de fondo la lucha interna por el poder en el islamismo político turco. La cofradía islámica Hizmet (Servicio, en turco), antigua aliada del Gobierno, ya se alejó de Erdogan por su política de mano dura en la represión de las manifestaciones de pasado verano en Estambul. Pero la beligerancia de Hizmet estalló cuando el Gobierno anunció el cierre de las escuelas preparatorias para el acceso a la universidad, su principal fuente de ingresos. Este movimiento —fundado por el clérigo Fetullah Gülen, afincado en EE UU desde 1999—, cuenta con seguidores entre los altos cargos de la policía y la fiscalía de Turquía. También controla universidades privadas y medios de comunicación, por lo que ha sido calificado como un Opus Dei islámico.

En vísperas de las elecciones municipales y presidenciales de 2014, la ruptura entre Gülen y Erdogan está servida. El exfutbolista del Galatasaray Hakan Sükur, diputado del AKP cercano a Hizmet, abandonó el partido el lunes en señal de protesta.