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ATAQUES EN LA CAPITAL FRANCESA

Un pistolero venido del pasado

El hombre detenido por los tiroteos de París escribió una confusa carta antes de intentar suicidarse en la que denunciaba una conspiración fascista

En 1994 fue condenado por ayudar a Audry Maupin y Florence Rey, una pareja de estudiantes anarquistas que mataron a un taxista y a tres policías

ATLAS

Las pruebas de ADN confirmaron en la madrugada de ayer que Abdelhakim Dekhar, alias Toumi, de 48 años, es el autor de los tiroteos que el lunes pasado dejaron malherido a un becario de fotografía del diario Libération y pusieron en jaque a la policía de París. Tras dos días de búsqueda infructuosa, la policía llegó hasta Dekhar gracias a un conocido que le alojaba en su casa y que acudió a comisaría a denunciarle. Detenido en estado comatoso en un aparcamiento de Bois-Colombes, en la periferia noroeste de París, el tirador había ingerido varias cajas de fármacos y dejó escritas dos notas: su testamento y una carta en la que afirma que hay en marcha una conspiración fascista de los medios de comunicación y los bancos, y en la que mencionaba las guerras de Siria y Libia y la opresión que se vive en las banlieues francesas.

El fiscal de París, François Molins, citó algunos pasajes y dijo que se trata de un texto “bastante confuso” en el que los psiquiatras detectaron la “tendencia a la fabulación y a la paranoia” de Dekhar. Molins confirmó que el sujeto recuperó la consciencia en el hospital e iba a ser acusado de varios intentos de asesinato por sus ataques contra Libération, BFM TV y el banco Société Générale, y por haber secuestrado a un conductor recortada en mano.

Intentó suicidarse antes de ser detenido y dejó una nota con su testamento

Dekhar es un viejo conocido de la policía y la opinión pública francesa, una especie de fantasma que regresa del pasado. Nacido en 1965 en la provincia francesa de Moselle, de padres argelinos, se hacía pasar durante las décadas de los ochenta y noventa por espía doble, argelino y francés, infiltrado en los círculos universitarios anarquistas y okupas de la periferia de París. En 1998, Toumi fue condenado a cuatro años de cárcel por asociación de malhechores en el proceso contra Florence Rey y Audry Maupin, un violento suceso que causó cinco muertes y que, tras conmocionar al país en 1994, generó un alud de ensayos, novelas, cómics y películas.

La historia cuenta que Dekhar compró en los grandes almacenes La Samaritaine de París una escopeta de caza del calibre 12 —muy parecida a la que ha utilizado ahora— y se la entregó a Rey, de 19 años, y Maupin, de 23, una pareja de novios que planeaba hacer saltar por los aires el sistema y asaltar un depósito de coches cerca de París. Los hechos, conocidos como el tiroteo de la plaza de Nation, sucedieron el 18 de octubre de 1994, y fueron resumidos por la prensa de entonces como un remedo galo y suburbial de la leyenda de Bonnie & Clyde.

El guapo escalador Maupin, estudiante de Filosofía, y Rey, su tímida enamorada, que empezó Medicina y luego se pasó a Letras, robaron dos revólveres del calibre 38 a los guardianes de la cochera. Según los jueces, Dekhar, con 29 años entonces, fue el tercer hombre del comando, pero se separó de Maupin y Rey cuando estos cogieron un taxi pistola en mano y emprendieron una huida enloquecida que dejaría un saldo de cinco muertos y numerosos heridos.

El taxista era un guineano llamado Amadou Diallo, y con él viajaba un cliente: un médico. Maupin se sentó en el asiento del copiloto y Rey lo hizo detrás. Su idea era llegar a Nation para tomar el RER (tren de cercanías) y volver a su casa okupada en Nanterre. Pero al llegar a la plaza, el taxista chocó voluntariamente con un coche de la policía y todo se complicó.

Maupin y Rey abrieron fuego, y dos policías y el taxista murieron en el acto. Los atracadores obligaron entonces al conductor de un Renault 5 a llevarles a Vincennes. Un motorista de la policía les persiguió, pero Maupin le disparó. Otro agente cayó muerto antes de abatir a Maupin. Florence Rey salió ilesa. Fue detenida y encarcelada. También Dekhar.

En 1998, los jueces condenaron a 20 años de cárcel a Rey, que salió de prisión en 2009 por buena conducta, muda —como cuando entró en el penal— y en medio de una gran polémica por la reducción de su pena.

Dekhar cumplió sus cuatro años de cárcel y desapareció del mapa durante 15 años. Hasta que el viernes pasado entró con una recortada en la sede de la televisión BFM e intentó disparar sin conseguirlo.

Según explicó Manuel Valls, el ministro del Interior, sus huellas y su ADN no estaban en el fichero nacional porque cuando fue detenido en 1994 no se guardaban las muestras. Valls felicitó a la policía por su “eficacia”, igual que el presidente, François Hollande. Ambos agradecieron la colaboración ciudadana para atrapar al fantasma que volvió del pasado.

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