Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Parque Gezi mantiene su protesta pese a los gestos de Erdogan

El primer ministro ha aceptado detener temporalmente las obras en el lugar tras reunirse con representantes de los manifestantes

Tiendas de campaña de los jóvenes que ocupan el parque Gezi en Estambul, hoy.
Tiendas de campaña de los jóvenes que ocupan el parque Gezi en Estambul, hoy. AFP

Los cientos de ocupantes del Parque Gezi en el centro de Estambul mantienen su pulso con el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, y aseguran que, de momento, no se van a retirar del parque, donde llevan dos semanas de protestas contra el Gobierno.

Tras aceptar detener temporalmente el proyecto de renovación del parque después de una reunión de última hora anoche con representantes de los manifestantes, incluidos miembros de la Plataforma de Solidaridad con Taksim, Erdogan insistió hoy en que quienes aún siguen en Gezi deberían marcharse cuanto antes.

"Retiraos del Parque Gezi ahora, iros a casa. Y si se queda alguien de organizaciones ilegales, dejadnos solos con ellos", dijo hoy el primer ministro durante una reunión del gobernante Partido para la Justicia y al Desarrollo. "Jóvenes, mirad, habéis estado (en el parque) todo lo que habéis podido, habéis enviado vuestro mensaje. Y si ese mensaje es sobre el Parque Gezi en Taksim, el mensaje ha sido recibido y evaluado", insistió Erdogan, en referencia a la mayoría de los ocupantes del parque, que son jóvenes de clase media urbana.

"La cuestión no es sobre quedarnos o marcharnos, nos tenemos que quedar, Erdogan nos llama terroristas pero nosotros no aceptamos su discurso", respondió Alican Elagoz, un director artístico de 27 años que ahora es un voluntario en la Plataforma de Solidaridad con Taksim, que reúne a unas 80 ONGs y otros grupos, algunos de los cuales participaron en las primeras protestas contra la demolición del parque.

A esta hora, al menos unos pocos miles de personas abarrotaban el parque, donde cientos de manifestantes están acampados desde el 1 de junio y que ha recuperado su carácter festivo tras la intervención policial del pasado día 11. Se habían formado pequeños grupos en los que miembros de la plataforma informaban a otras personas sobre el contenido de la reunión. Además, el Parque Gezi ha sido dividido en siete partes que mañana por la mañana intentarán decidir de forma asamblearia los siguientes pasos en esta protesta. "Mañana les preguntaremos: ¿qué queréis hacer con '#OccupyGezi'? ¿Qué queréis hacer con este movimiento?", explica Elagoz, que insiste en que, por el momento, el marcharse del parque está fuera de la discusión. Detrás de él, en una especie de escenario donde la plataforma tiene su oficina en el parque, una mujer cantaba con un micrófono: "¡Hombro con hombro, unidos contra el fascismo!", palabras que una multitud repetía debajo del escenario.

En la adyacente plaza Taksim, retomada por la policía el pasado martes, a esta hora seguía llegando gente y al menos cientos de personas protestaban de forma pacífica bajo la mirada de decenas de agentes antidisturbios. En medio de la plaza, junto a una enorme bandera turca, un grupo de mujeres se había sentado en el suelo y cantaban y daban palmas. Era un grupo de madres de los manifestantes, que en un momento dado comenzaron a recitar los nombres de las cinco personas muertas durante las protestas, incluido el de un policía.

 "Esta nueva generación no son como nosotros, nosotros no éramos conscientes de ese poder", dice en la plaza y señalando hacia el parque Selen, una mujer de 39 años que trabaja en el mundo de las finanzas y no quiere dar más detalles por temor a represalias. "A nosotros nos criaron para que tuviéramos miedo pero (los jóvenes del parque) han crecido sin miedo, con mucha confianza en sí mismos. Mucha gente estaba preocupada de que estos jóvenes no se daban cuenta de las cosas, de que no les importaba la política, pero nos equivocábamos".

 Investigación sobre los médicos voluntarios

Por otro lado, el Ministerio de Sanidad ha iniciado una investigación sobre la actuación de personal médico que, durante las protestas, ofreció sus servicios en las clínicas de campaña establecidas por voluntarios. El Ministerio ha enviado una carta con varias cuestiones a la Cámara de Medicina de Estambul, entre ellas por qué no pidieron permiso a las autoridades antes de organizar una clínica en el Parque Gezi.

La cámara y el el Sindicato Turco de Médicos han leído un comunicado hoy en el parque Gezi, en el que protestan contra esta investigación. "Nosotros los médicos no pedimos permiso a nadie. Tenemos que responder inmediatamente ante cualquier problema de salud", dijo Taner Goren, director de la cámara, según lo citó la agencia de noticias turca Dogan.

Todo empezó con la violenta respuesta policial a una pequeña sentada de activistas en el parque el 27 de mayo, lo que acabó provocando una serie de protestas masivas contra el uso excesivo de la fuerza por parte de la policía y contra las políticas de Erdogan. Los manifestantes lo acusan de "autoritario" y de querer imponer a la sociedad valores conservadores de acuerdo con una agenda islamista moderada.

 Al menos cinco personas, incluido un policía, han muerto y alrededor de 5.000 han resultado heridas durante las protestas, que tras el 1 de junio se extendieron también a otras ciudades del país. La mayoría de los heridos son de categoría leve y afectados por el gas lacrimógeno, aunque hay también varias en estado grave tras haber recibido el impacto de latas de gas lacrimógeno en la cabeza, según la Asociación Médica Turca. La policía ha detenido a miles de personas desde que se iniciaron las manifestaciones, incluyendo al menos 50 abogados que protestaban en un juzgado en Ankara. La mayoría han sido liberadas a las pocas horas.

 Las enormes cantidades de gas lacrimógeno usadas y el uso de la violencia por parte de la policía ha preocupado a países europeos, a Estados Unidos y a organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, que han pedido al Gobierno turco que respete el derecho a la manifestación de sus ciudadanos.