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Los militantes kurdos del PKK inician su retirada de territorio turco

Los guerrilleros no han dejado las armas antes de marcharse, como había exigido Ankara

Un guerrillero del PKK, en las montañas turcas camino de la frontera con Irak, este miércoles.
Un guerrillero del PKK, en las montañas turcas camino de la frontera con Irak, este miércoles. AFP

Los militantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK, en kurdo) han iniciado este miércoles su retirada del territorio turco hacia Irak, tal y como la milicia anunció a finales de abril. "Sabemos que han empezado su desplazamiento", ha confirmado a la agencia AFP Salahattin Demirtas, copresidente del Partido para la Paz y la Democracia, el principal partido legal prokurdo de Turquía, que mantiene contacto con el PKK.

Los primeros guerrilleros en abandonar Turquía han comenzado su marcha a pie a través de los terrenos montañosos entre el sudeste turco y el norte de Irak sobre las tres de la madrugada del miércoles (las dos de la madrugada hora peninsular española), según informaciones publicadas por la prensa local.

El grupo estaba formado en Turquía por "algo más de 2.000 militantes armados", que ahora se unirán a los entre 5.000 y 6000 que ya hay en varios campamentos en las montañas iraquíes, según confirmó a EL PAÍS en una reciente entrevista Murat Karayilan, el líder de la milicia kurda en el terreno.

El PKK se alzó en armas contra el Estado turco en 1984 para exigir el reconocimiento de toda una serie de derechos políticos y sociales para la minoría kurda en el país, establecida sobre todo en el sudeste turco. El conflicto ha provocado la muerte de más de 40.000 personas, la mayoría militantes kurdos y también población civil. Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos consideran al PKK como una organización terrorista.

La retirada de los militantes kurdos llega tras su anuncio de alto el fuego unilateral el pasado marzo y forma parte de un proceso de paz entre el Gobierno y el PKK. Las negociaciones comenzaron el pasado octubre con una ronda de conversaciones entre las autoridades y el fundador y líder histórico de la milicia, Abdalá Ocalan, en prisión desde 1999.

Un posible punto de fricción durante la retirada será el hecho de que los guerrilleros no han dejado las armas antes de marcharse, tal y como había exigido repetidamente el Ejecutivo turco. Ayer, el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, volvió a insistir en que "dejar las armas" es lo primero que debería hacer el PKK.

Los guerrilleros temen que en esta ocasión ocurra como en 1999, cuando por primera vez establecieron sus bases en las montañas Kandil, en el norte de Irak, tras el arresto de Ocalan y otra declaración de alto el fuego. Entonces, el Ejército turco atacó y mató a guerrilleros durante su desplazamiento hacia Irak. "Dejar las armas es lo último sobre lo que tenemos que discutir ahora que estamos iniciando este proceso", había insistido ya Karayilan en la entrevista con este diario.

Ayer, el PKK anunció que "un primer grupo" de militantes comenzaría hoy la retirada y que el Gobierno turco sería el responsable si los guerrilleros fueran atacados por el ejército, según un comunicado que envió a la agencia kurda de noticias Firat.

En su texto, el PKK también aseguró que el Ejército había incrementado su presencia en el terreno y sus vuelos de reconocimiento, lo que "estaba retrasando el proceso de paz" y podría conducir a "provocaciones y enfrentamientos". Las fuerzas armadas trucas han dicho en varias ocasiones durante el proceso de negociación que "la lucha contra en terrorismo continúa". Por su lado, Karayilan y el PKK han declarado que los milicianos ejercerán su derecho a defenderse si son atacados.