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China condena a 15 años de cárcel al exjefe de policía de Bo Xilai

Wang Lijun ha sido declarado culpable de una serie de crímenes

Entre ellos está el asesinato de un británico por parte de la esposa del dirigente chino

Wang Lijun, exjefe de policía del líder comunista defenestrado Bo Xilai, ha sido condenado este lunes a 15 años de cárcel por una serie de crímenes, incluido el intento de ocultar el asesinato de un ciudadano británico por parte de la esposa de Bo, Gu Kailai.

Wang huyó en febrero al consulado de Estados Unidos en Chengdu (capital de la provincia de Sichuan), días después de ser destituido como responsable policial de la municipalidad de Chongqing, donde Bo Xilai era entonces secretario del Partido Comunista Chino (PCCh). La deserción del policía, que aparentemente huía de Bo, desencadenó una grave crisis política, que ha puesto de manifiesto las fuertes divisiones internas existentes en el PCCh, en vísperas del próximo congreso quinquenal del partido, en el que se producirá el relevo de los máximos líderes del país. La fecha del cónclave no ha sido aún anunciada, pero se prevé que tenga lugar en octubre o noviembre.

Wang, de 52 años, fue juzgado la semana pasada, y, según un extracto de la sentencia anunciada hoy por la agencia oficial Xinhua, ha sido condenado a “un castigo conjunto por todos los delitos” de 15 años por “manipular las leyes en su beneficio propio, deserción, abuso de poder y soborno”. Wang no planea apelar.

Aunque tanto el delito de deserción como el de soborno pueden ser castigados con la pena de muerte en China, la fiscalía y la defensa dijeron que la cooperación del acusado con las autoridades le hicieron merecedor de una sentencia menos dura, según un informe del juicio hecho público la semana pasada. En él, se aseguró también que Wang “no presentó ninguna objeción” a los cargos de que fue objeto.

El escándalo que enfrentó a Wang con Bo estalló después de que en noviembre de 2011 Gu Kailai asesinara a Neil Heywood, un hombre de negocios británico viejo amigo de la familia, aparentemente por una disputa económica.

Wang ayudó en un principio a Gu a evadir las sospechas sobre la muerte de Heywood por envenenamiento, pero al mismo tiempo guardó pruebas sobre el asesinato. A finales de enero, le comunicó a Bo sus sospechas sobre el crimen de su mujer, pero este reaccionó con furia y le dio “un sopapo en las orejas”, según el informe del tribunal que ha juzgado al policía. Días después, Bo destituyó a Wang y este, temiendo por su seguridad, se refugió en el consulado de Estados Unidos en Chengdu, ciudad situada a 320 kilómetros de Chongqing, donde estuvo 33 horas. No salió hasta que llegó un equipo de investigadores enviado por el Gobierno central de Pekín.

Mientras estaba en la legación, Wang aseguró a los diplomáticos estadounidenses que creía que Gu estaba detrás de la muerte del británico, y estos se lo comunicaron a la embajada del Reino Unido. A finales de agosto, Gu Kailai fue encontrada culpable de la muerte de Heywood y fue condenada a muerte con suspensión de sentencia, lo que en la práctica equivale a cadena perpetua.

¿Qué ocurrirá ahora con Bo Xilai? El Gobierno no ha dicho nada claro sobre el futuro del carismático y polémico político, quien hasta que estalló el escándalo era un claro candidato a entrar en la cúpula dirigente del partido en el próximo congreso. El exsecretario del PCCh en Chongqing solo ha sido acusado de momento de haber cometido “graves violaciones de disciplina”, pero el informe del juicio de Wang abrió la puerta a su posible juicio por proteger a un criminal. La agencia Xinhua sugirió sin nombrar a Bo por su nombre que este conocía que su esposa era sospechosa de la muerte de Heywood, pero no hizo nada. El político está siendo investigado por el partido y no ha sido visto en público desde hace meses. Algunos analistas creen que podría ser expulsado del PCCh antes del congreso y ser juzgado después.

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