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Felipe González aboga por una política fiscal común de la UE para salir de la crisis

El expresidente reconoce que sin una respuesta unitaria, Europa podría situarse "al borde del abismo", durante la presentación en Madrid del libro 'La fragmentación del poder europeo' escrito por José Ignacio Torreblanca, columnista de EL PAÍS

Europa necesita una política económica y fiscal común, que acompañe a la unión monetaria, para salir de la crisis. Así de rotundo se ha mostrado el expresidente del Gobierno Felipe González en una intervención pública al presentar el libro La fragmentación del poder europeo (Icaria), escrito por José Ignacio Torreblanca. "Sin esa política común no saldremos de la crisis", ha remachado el dirigente socialista. Al mismo tiempo, González ha abogado por inventar un nuevo pacto social en Europa y ha defendido que los líderes políticos aborden un diagnóstico severo sin ocultar "el grado de alarma necesario" y reconozcan que Europa se encontraría "al borde de un abismo que puede ser irreversible" si no existe una reacción política de los países miembros. "Se va a resolver el problema de Europa", ha advertido González, "pero los dirigentes deben ser conscientes de que estamos al borde del abismo. En su estilo didáctico inconfundible, uno de los grandes impulsores del proyecto europeo ha definido la crisis económica actual con una imagen muy gráfica. "Los países", ha dicho, "son como galgos que corren detrás de una liebre mecánica que nadie sabe quién mueve y que nunca logran alcanzar".

Estas reflexiones han sido realizadas ante un auditorio de unas 200 personas, que han acudido en Madrid a la presentación del citado libro de Torreblanca, profesor de la UNED, experto en temas europeos y colaborador de diversos medios, entre ellos EL PAÍS. El expresidente del Gobierno ha calificado el libro de "relato muy lúcido de la fragmentación de Europa" en un discurso queha alternado el optimismo sobre el futuro europeo con buenas dosis de preocupación. "Los galgos pueden reventar si no se resuelven los problemas de Europa", ha añadido González. Para uno de los autores de un reciente informe sobre el futuro de Europa, los dos mandamientos que emanan del libro se resumen en que Europa está mal, reacciona agónicamente y está ensimismada, en primer lugar, y en segundo término las otras potencias, tanto las clásicas como las emergentes, tienen más fragilidades que la UE. "Europa", ha recordado González, "sigue teniendo la mejor cohesión social del mundo, a pesar de la crisis". A su juicio, la UE había perdido la década anterior porque la Agenda de Lisboa aprobada el año 2000 hizo un buen diagnóstico, pero puso en marcha un método abierto de cooperación. Ese método se tradujo, según el expresidente, en que "cada uno hizo lo que le dio la gana".

José Ignacio Torreblanca ha explicado que la tesis de su libro apunta a que el problema no reside en la cantidad de poder con el que cuenta Europa, sino en que está gestionado de forma fragmentada. "El declive no es irreversible", ha comentado el autor, "pero hay que enseñar a Europa a mirar hacia afuera. Sin una visión común no puede existir un futuro común". A pesar de sus críticas hacia la falta de una política económica común o de una acción exterior coordinada, Torreblanca destaca en su ensayo que, incluso en época de crisis, Europa es la primera economía del mundo, el segundo bloque comercial, el primer donante de ayuda al desarrollo y el principal sostén de Naciones Unidas. "No obstante", ha señalado el autor, "la construcción europea se halla en el momento más crítico de su Historia".