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La escritora española Carmen Llera, amiga de DSK, defiende su inocencia

La autora, viuda de Alberto Moravia, envía una carta a 'Il Corriere della Sera' en la que sugiere que la relación fue "consentida" e insinúa que el ex director del FMI puede pagar la frustrada extradición de Polanski

La escritora española Carmen Llera ha defendido públicamente la inocencia de Dominique Strauss-Kahn, el político francés y ex director del FMI acusado de violencia sexual en Nueva York, escribiendo una carta al director de Il Corriere della Sera. La viuda de Alberto Moravia, que reside en Roma desde hace casi tres décadas, afirma que conoce y frecuenta a DSK "desde hace años", niega que sea un "hombre cruel, primitivo o sádico" y explica: "La violencia no forma parte de su cultura, ama el sexo, ¿so what? ("¿y qué pasa?").

Llera aventura que la relación entre el millonario francés y la camarera africana del Sofitel fue "probablemente consentida", y, en todo caso, excluye que pudiera haber "violencia sexual". La escritora espera que DSK no se convierta en "el chivo expiatorio de un cierto puritanismo americano, antieuropeo y antifrancés" o que pague "la frustrada extradición de (Roman) Polanski, o los sucios juegos de poder político y económico".

Carmen Llera (Pamplona, 1953) ha escrito una docena de novelas, que firma con el nombre de Carmen Llera Moravia desde que se casó en 1986 con el escritor romano Alberto Moravia, que era 45 años mayor que ella. Algunos medios italianos han escrito en los últimos días que Llera es amante desde hace años de Dominique Strauss Kahn, y que habría llevado esa relación a su novela Gaston, publicada en 2005 por Bompiani. En su carta, Llera niega tajantemente que Gaston sea DSK, al que conoce y frecuenta, dice, "desde hace años".

Carta íntegra de Carmen Llera Moravia sobre DSK

Querido Director,

Tras días de silencio le escribo, es un error usar mi libro 'Gaston', pura ficción literaria, para ilustrar un hecho real, 'Gaston' no tiene nada que ver con Dominique Strauss-Kahn, al que conozco y frecuento desde hace años. No he sido nunca una víctima suya, como alguno ha escrito, no es un hombre cruel, primitivo o sádico, la violencia no forma parte de su cultura, ama el sexo, so what? (¿y qué pasa?), no me parece un delito, a veces los cuerpos expresan más que las palabras... Pero no deseo hacer literatura en un momento tan trágico, sobre todo porque la literatura no salva a nadie, no le salvará a él y tampoco a mí.

No sé lo que pasó en la suite del Sofitel, probablemente hubo una relación consentida, pero excluiría la violencia sexual, no querría que Dominique Strauss-Kahn se convierta en 'le bouc émissaire' (el chivo expiatorio) de un cierto puritanismo americano, antieuropeo y antifrancés.

No querría que pague la frustrada extradición de Polanski o los sucios juegos de poder político y económico.

Deseo solo que pueda demostrar enseguida su inocencia y volver a ser el hombre libre y sonriente que vi hace unos días.

C'est tout, cordialmente

Carmen Llera Moravia

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