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El centroderecha vuelve al poder en Andorra tras barrer en las elecciones generales

Los conservadores, liderados por Antoni Martí, cierran la breve etapa de los socialdemócratas en el Gobierno, que ha durado solo dos años

El candidato de Demòcrates per Andorra, Antoni Martí, que lidera una coalición de centroderecha, será el próximo jefe de gobierno tras barrer en las elecciones generales de este domingo, las sextas desde la aprobación de la Constitución. Se cierra así la breve etapa socialdemócrata en el país pirenaico, de 85.000 habitantes, que ha durado sólo dos años y que llegó tras 14 años de Gobiernos liberales.

La coalición de Martí ha logrado los mejores resultados de la historia del centroderecha andorrano al obtener 23 de los 28 representantes que componen el Consell General (Parlamento), mientras que su rival, el Partido Socialdemócrata del candidato Jaume Bartumeu, que ha gobernado durante los últimos dos años, se ha desplomado y ha conseguido los cinco escaños restantes.

Con el escrutinio al 100%, el centroderecha ha logrado el 55,1% de los votos y nueve escaños de la lista nacional -que reparte 14 escaños-, por el 34,8% de los socialdemócratas, y ha arrasado en las listas parroquiales al obtener los otros 14 escaños en juego.

Bartumeu se vio obligado en febrero a avanzar los comicios al no contar con mayoría suficiente para aprobar los presupuestos y una ley sobre el IVA, una inestabilidad que han castigado los electores.

En los anteriores comicios, los de abril de 2009, los socialdemócratas lograron 14 representantes, Coalició Reformista -la marca electoral que usó entonces el centroderecha-, 11, y Andorra pel Canvi, una formación centrista que ahora se ha quedado fuera de la Cámara, los tres restantes.

Retos de futuro

De las 85.015 personas que residen en Andorra, sólo 21.852 tienen la nacionalidad andorrana, y de ellas han votado un total de 16.201 electores, el 74,14%. Se trata de las sextas elecciones generales desde la aprobación de la Constitución, en 1993, y el futuro jefe de Gobierno, un arquitecto que fue cònsol major (alcalde) de Escaldes-Engordany, se enfrenta a varios retos. Los principales son culminar la reforma fiscal, que implica aprobar una ley que implante un IVA moderado en el país, buscar el encaje de Andorra con la Unión Europea y mejorar la situación económica del país, donde la crisis también está pasando factura.

El año pasado Andorra abandonó la lista de paraísos fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) al aceptar el intercambio de información fiscal con España y Francia, y ello facilita las cosas para buscar un acuerdo que defina el encaje entre este pequeño país y la Unión Europea.

Andorra tiene la particularidad de que cuenta con dos jefes de Estado (copríncipes): el obispo de Urgell, Joan-Enric Vives, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, que se encargan de moderar el funcionamiento

de los poderes públicos, según la Constitución del Principado.