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Una farmacéutica estadounidense deja de producir un componente clave de la inyección letal

La empresa Hospira, que elabora el Pentothal en sus establecimientos en Italia, suspende su fabricación por la presión mediática

Europa frena las ejecuciones en Estados Unidos. Y no va a ser por maniobras diplomáticas para acabar con la pena de muerte o por una campaña en defensa al derecho a la vida. El origen está en una decisión empresarial, vinculada a los problemas de la farmacéutica estadounidense Hospira tiene para producir en Italia unos de los componentes del coctel utilizado en la inyección letal.

Un reportaje del diario romano La Repubblica había puesto en evidencia que la firma estadounidense estaba produciendo en Italia el Pentothal, el anestésico que se utiliza en los procedimientos de la ejecución de la pena de muerte. Revelación que creó un fuerte rechazo en la opinión pública, y que forzó a la compañía a entablar un diálogo con las autoridades italianas sobre su uso.

La farmacéutica explica que las autoridades italianas le exigían que se siguiera la traza del fármaco hasta el usuario final, para así prevenir que el sedativo llegara a las prisiones en EE UU y fuera administración en la inyección letal. Ante la imposibilidad de responder a esa petición, Hospira optó por renunciar a la producción del tiopental sódico por los riesgos legales.

La controversia que rodeó al sedativo ya había forzado a Hospira a suspender la producción del anestésico hace dos años. El cese es ahora permanente y no solo podría obligar a dilatar las ejecuciones por inyección letal en varios estados, si no que puede forzar un cambio en el sistema que rige la pena capital, al forzar a las autoridades penitenciarias a buscar un sustituto.

Hospira es la única farmacéutica que produce el tiopental sódico. Y para que se pueda sustituir el controvertido fármaco en el coctel mortal de la inyección letal, antes los tribunales y los legisladores estatales deberían dar su autorización. Se da además la circunstancia de que el Departamento de Prisiones de algunos estados se quedó sin el fármaco hace tiempo. Es el caso de Arizona, Arkansas, California, Kentucky, Tennessee y Ohio. Algunos recurrieron a una farmacéutica británica para hacerse con el tiopental.

Pero Londres prohibió el pasado noviembre la exportación de anestésico para su uso en ejecuciones. Un juez de Oklahoma optó en ese momento recurrir al pentobarbital para la ejecución de dos presos. Se trata de un sedativo sustitutivo que se utiliza sobretodo en el ámbito veterinario, para la eutanasia de gatos y perros principalmente. Otros estados podrían seguir, por tanto, la misma vía. Oklahoma fue el primero en utilizar el tiopental a comienzos de los años 1970, con lo que marcó el estándar a seguir por el resto.