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Los líderes progresistas mundiales buscan vías para luchar contra las políticas del miedo

Bill Clinton, Felipe González y Tony Blair, entre otros, debaten en Nueva York cómo superar el difícil momento que atraviesan los partidos de izquierda en todo el mundo

Una visión optimista del futuro frente a la ansiedad generada por la crisis económica, que explotan los conservadores. Con ese mensaje arrancó anoche en Nueva York, con las Naciones Unidas como escenario, una reunión de alto nivel de líderes progresistas mundiales, en un intento por mirar más allá de la herida creada por la Gran Recesión.

El encuentro, organizado por el Center for American Progress y la Fundación Ideas, reúne durante dos días a figuras consolidadas del progresismo, como los ex mandatarios Bill Clinton, Felipe González y Tony Blair, y a nuevas generaciones de líderes, representados entre otros por la ministra Carme Chacón y el alemán Matthias Maching.

"Las dos partes del Atlántico compartimos que la salida de la crisis no debe aumentar las desigualdades", comentó Jesús Caldera, vicepresidente de la Fundación Ideas, en el discurso de apertura, durante el que puso de relieve que uno de los factores que explican la recesión es "la distribución regresiva de la renta". El pesimismo domina. Por eso Chacón reiteró que "el pensamiento progresista se hace particularmente necesario" en este momento, para contener las políticas conservadoras y definir una agenda económica innovadora que mire hacia delante. "Por primera vez en décadas tememos que nuestro hijos vivan peor que nosotros".

Para responder a desafíos inmediatos, como el problema del paro y el incremento de la brecha social, se celebrarán mesas redondas en la que las antiguas y nuevas generaciones debatirán estrategias para "renovar" la agenda progresista. Retos que requieren de una mayor coordinación política internacional, apuntó Caldera. "Las políticas progresistas han tenido éxito cuando han ofrecido a sus votantes una visión optimistas de su futuro económico, basada en los valores progresistas de oportunidad", señalan desde el CAP. Se trata, insisten, de "luchar contra las políticas del miedo y promover una sociedad incluyente y tolerante".

Crisis de la izquierda

Los oradores reconocieron que los partidos de izquierda pasan por momentos difíciles en ambos lados del Atlántico, con los socialistas en la oposición en la mayoría de Europa y los demócratas vapuleados en las elecciones legislativas del pasado noviembre en EEUU. En respuesta a esta situación, Blair aconsejó adaptar constantemente

las políticas a la cambiante realidad de la sociedad moderna y evitar las rigideces ideológicas. "Los ciudadanos quieren un gobierno que tenga respuestas y si tienen la percepción de que somos quienes defendemos servicios públicos sin reformas, vamos a perderlos", aseguró.

En opinión de Blair, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, "ha demostrado valor" con las duras medidas que ha adoptado este año para hacer frente al déficit público y reformar el mercado laboral. "El reto no es si creemos en la igualdad, porque creemos en la igualdad. El reto es cómo trasladar el principio en actuaciones que afronten el mundo tal como es y no como nos gustaría que fuera", dijo.

Por su parte, Clinton atribuyó una parte considerable de la derrota demócrata en las pasadas elecciones legislativas a la ausencia de un mensaje claro sobre las acciones del presidente de EEUU, Barack Obama, y de la mayoría demócrata del Congreso para afrontar la crisis. "Perdimos más escaños de lo que nos tocaba porque carecíamos de un relato propio y de explicaciones de lo que hacemos", aseveró el ex presidente.

Chacón recordó que Clinton, Blair y González ya se enfrentaron en su momento a malas épocas económicas "causadas por políticas conservadoras". "Esta crisis que vivimos es causada por el paradigma conservador, no del progresista. Es el paradigma de la desregulación", agregó.

González planteó que los progresistas tienen que contar con un mismo diagnóstico de la crisis financiera, de sus repercusiones y de la respuesta que se le debe dar. A partir de ahí, se debe formular un nuevo modelo económico que permita salir de la dinámica de burbujas especulativas y crisis en que, en su opinión, se encuentra la economía mundial.

La reunión de alto nivel pretende marcar así una nueva fase en la iniciativa Progreso Global. Los dos días debate servirán de base para las discusiones que a comienzos de abril tendrán lugar en Madrid, en el marco de la conferencia Generación futura, orientada a formar una nueva hornada de líderes.