Sarkozy retirará la nacionalidad a los extranjeros que atenten contra la autoridad pública

El presidente francés anuncia que "evaluará los derechos y prestaciones" de los extranjeros en situación irregular

Nicolás Sarkozy acompañado del Secretario de Estado de Justicia, Jean-Marie Bockel, el ministro de Interior, Brice Hortefeux y la ministra de Justicia, Michèle Alliot-Marie durante la rueda de prensa de hoy en Grenoble.
Nicolás Sarkozy acompañado del Secretario de Estado de Justicia, Jean-Marie Bockel, el ministro de Interior, Brice Hortefeux y la ministra de Justicia, Michèle Alliot-Marie durante la rueda de prensa de hoy en Grenoble.AFP

Nicolás Sarkozy ha comunicado hoy una serie de medidas para combatir la delincuencia entre las que se incluye la retirada de la nacionalidad francesa a "toda persona de origen extranjero que voluntariamente haya atentado contra un funcionario de policía, un militar de la gendarmería u otra persona depositaria de autoridad pública". La declaración se ha realizado en la toma de posesión del nuevo prefecto de Isère, en Grenoble, lugar en el que recientemente se han producido numerosos disturbios tras la muerte, por disparos de la policía, de un joven de 22 años que había atracado un casino.

Según informa el periódico Le Monde, en Francia existen dos principios legales considerados sagrados: el derecho a la nacionalidad y la igualdad entre los franceses nativos y los que acaban de adquirir la nacionalidad. Actualmente, las resoluciones privativas de este derecho son muy escasas por lo que Sarkozy busca ampliarlas, ya que según su criterio "la nacionalidad francesa es algo que se merece, hay que poder mostrarse digna de ella". "Cuando uno dispara contra un agente de las fuerzas del orden, no es digno de seguir siendo francés", recalcó. Asimismo, mostró su deseo de que "la adquisición de la nacionalidad francesa para un menor delincuente en el momento de cumplir la mayoría de edad no siga siendo automática". Por último, ha pedido que se revisen "los derechos y prestaciones" a los que tienen acceso los extranjeros sin permiso de residencia ya que "una situación irregular no puede conferir más derechos que una situación regular y legal".

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Por otra parte, adelantó su intención de proponer para su debate parlamentario la extensión de las penas a cumplir a "los autores de violencia agravada, principalmente la violencia contra las personas depositarias de la autoridad pública". Esta medida solo se aplicaba a los reincidentes, sin embargo Sarkozy planteará que la pena para los asesinos de policías o gendarmes pase a ser de 30 años sin posibilidad de reducción.

En relación a la situación de los gitanos en Francia, tema al que se dedicó un Consejo de ministros especial en el que se decidió, entre otras medidas, desmantelar alrededor de 300 campamentos ilegales. "Debemos poner fin a las implantaciones salvajes de campamentos gitanos que constituyen zonas de no-derecho que no se pueden tolerar en Francia" sentenció el presidente.

A mediados del mes de julio, dos localidades francesas, Saint-Aignan y Grenoble, sufrieron un fin de semana de disturbios con varios asaltos a tiendas, más de un centenar de coches quemados y un tiroteo a un coche patrulla que no causó heridos. Todo comenzó después de que, en una persecución policial, un agente matase a Karim Boudouda, un joven de etnia gitana de 22 años. Esto provocó los primeros problemas en Grenoble (sureste) y, cuando estos comenzaban a apaciguarse, moría otro joven también de etnia gitana y también a manos de la policía en una persecución pero a varios centenares de kilómetros, en Saint-Aignan, en el centro del país. Apenas una semana después el Gobierno de Sarkozy tomo la decisión de desmantelar entre 300 y 600 campamentos ilegales.

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