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LOS DERECHOS HUMANOS EN CUBA

Jáuregui rectifica y dice ahora que España sí desea eliminar la posición común de la UE ante Cuba

Los socialistas españoles en la Eurocámara han votado a favor de la condena enérgica por "la muerte evitable y cruel" de Zapata

Ramón Jáuregui, vicepresidente de los socialistas españoles en el Parlamento Europeo, ha rectificado su anuncio de que el Gobierno había cambiado su estrategia para con Cuba y ha reiterado la vigencia del deseo gubernamental de cambiar la posición común de la UE ante La Habana, adoptada en 1996 y que supedita las relaciones comunitarias a que haya avances en la democratización de la isla. La rectificación siguió a horas de confusión sobre el significado de unas palabras de Jáuregui, que él mismo atribuyó al mal modo en que dijo lo que quería decir. "Lo que he querido señalar es la conveniencia del cambio de la posición común", afirmó Jáuregui. "Más allá de cómo lo haya podido explicar, España quiere cambiarla".

Jáuregui había dicho lo contrario sobre la política española ante el castrismo tras la votación de la resolución del Parlamento Europeo que, por 509 votos a 30, con 14 abstenciones, "condena enérgicamente la muerte evitable y cruel del disidente preso político Orlando Zapata". La Eurocámara también pide, por enésima vez y reconociendo anteriores fracasos, "la liberación inmediata e incondicional de los presos políticos y de conciencia".

Esa resolución contó con el apoyo de la mayoría de los grupos de la Cámara, pero no con el de Izquierda Unitaria (IU), que presentó un texto alternativo reclamando el abandono de la posición común, en línea con lo que venía defendiendo el Gobierno español. La propuesta presentada por el eurodiputado español Willy Meyer apoyaba "los esfuerzos de la presidencia española por normalizar las relaciones UE-Cuba, proceso que debería culminar con la retirada absoluta de la posición común".

Una vez producida la votación con la que salía adelante la moción común y se descartaba la de IU, Jáuregui se sintió obligado a explicar por qué los socialistas españoles votaban contra lo que era la posición de su Gobierno. Tras el argumento formal de que no podían suscribir la enmienda de un grupo, Izquierda Unitaria, que se había apartado de la resolución conjunta de la mayoría, el número dos socialista español en la Eurocámara declaró desde su escaño que la enmienda de IU "no responde literalmente a la posición de la presidencia española, que busca un consenso en la UE para renovar el marco de relaciones con Cuba, pero no una ruptura absoluta de la posición común".

De confirmarse el enfoque de Jáuregui, España renunciaba a la "ruptura absoluta de la posición común", la actual estrategia comunitaria inspirada por José María Aznar, que el miércoles era presentada como "un obstáculo que bloquea cualquier posibilidad de diálogo y promoción de la democracia y los derechos humanos" en Cuba y "un instrumento periclitado y caduco que se adoptó en el siglo pasado", según la eurodiputada María Muñiz.

El aparente nuevo enfoque, contrario a las tesis de Miguel Ángel Moratinos, duró unas horas, al cabo de las cuales se volvió a la tesis oficial: "España no renuncia a cambiar la posición común", rectificó Jáuregui. "La renovación de la posición común es lo que queremos". El responsable socialista español en la Eurocámara fue confuso hasta el final. "¿Renovación? ¿No querrá usted decir revocación?", se le inquirió. "Si, eso: revocación. La revocación de la posición común es lo que queremos".