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Los demócratas buscan un acuerdo en el Senado sobre la reforma sanitaria

Una versión del proyecto presentada por el senador Harry Reid estima el coste de la reforma en más de 500.000 millones de euros

La batalla por la reforma sanitaria en Estados Unidos ha dado un paso más en el Senado, donde el líder de la mayoría demócrata, Harry Reid, ha presentado una revisión del proyecto en la que contempla unas cifras acordes con lo presupuestado por el presidente Obama.

Según el texto de Reid, la reforma del sistema de salud de EE UU costaría 849.000 millones de dólares (unos 567.589 millones de euros), ampliaría la cobertura a 31 millones de personas y ayudaría a reducir el déficit en la próxima década, indica un informe de la Oficina Presupuestaria del Congreso de (CBO, en sus siglas en inglés).

Este proyecto, que fusiona dos medidas aprobadas previamente por comités del Senado estadounidense, estipula que la reforma entraría dentro de las previsiones económicas del presidente Obama para transformar el sistema de salud, cifradas en 900.000 millones de dólares (600.000 millones de euros aproximadamente). Además, según fuentes del Senado, el déficit se vería recortado en 127.000 millones de dólares (unos 85.000 millones de euros) en los próximos diez años.

La propuesta de Reid necesita 60 votos, de entre los 100 escaños del Senado, para vencer los obstáculos presentados por los republicanos. La clave para alcanzar esa cifra la tiene un pequeño grupo de senadores centristas, ya que los demócratas cuentan con justamente 60 escaños en el Senado, lo que significa que el voto negativo o la abstención de uno sólo de sus senadores podría bloquear la principal apuesta política de Obama en su agenda doméstica. La batalla no será fácil para Reid, ya que algunos senadores centristas han expresado sus dudas acerca de la revisión de la reforma.

Si el Senado da el visto bueno al proyecto de Reid, el texto deberá superar aún la comparación con la versión aprobada por la Cámara de Representantes y las diferencias que aparezcan deberán limarse antes de someter a voto, en ambas cámaras, las versiones finales de la reforma. Sólo entonces, si recibe la aprobación, será enviada a la Casa Blanca para recibir la firma de Obama.

En caso de que la revisión de la reforma sea aceptada en el Senado, el debate empezaría el próximo día 30 de noviembre y se prolongará durante tres semanas.