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Marruecos expulsa a Canarias a la más célebre activista saharaui

Aminatou Haidar, defensora de los derechos humanos, permanece en el aeropuerto de Lanzarote desde donde intenta volver a entrar en El Aaiún - Si hoy no lo consigue iniciará una huelga de hambre

La más célebre de las activistas del Sáhara Occidental, Aminatou Haidar, de 42 años, fue expulsada este sábado por Marruecos a Canarias tras permanecer 24 horas detenida en el aeropuerto de El Aaiún, la capital sahariana. Apenas aterrizó en Lanzarote, Haidar intentó regresar, pero la compañía aérea española Top Fly alegó que no había plazas en su vuelo. El domingo lo volverá intentar y, si no se lo permiten, iniciará una huelga de hambre como las que llevó a cabo antaño en la llamada Cárcel Negra de El Aaiún. Es la primera vez que Rabat recurre a la expulsión para deshacerse de un saharaui independentista.

Haidar fue detenida el viernes al llegar a El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, procedente de Las Palmas dónde hizo escala a su regreso de un viaje a EE UU. En Nueva York fue galardonada, a finales de octubre, con el Premio Coraje Civil 2009 de la Fundación Train por su defensa de los derechos humanos en la antigua colonia española.

Apodada con frecuencia La Pasionaria o la Ghandi saharaui, Haidar se negó, según la versión oficial marroquí, a cumplir con los trámites de ingreso en el país. Interrogada por la policía "renegó de su nacionalidad marroquí y reiteró su compromiso en defensa y apoyo de las tesis separatistas" que propugnan la independencia del territorio. Haidar nació en el Sáhara, pero viaja con un pasaporte marroquí.

"Quisieron imponerme que reconozca que el Sáhara Occidental es de Marruecos", declaró Haidar por teléfono a este periódico desde Lanzarote. A renglón seguido acusó al Gobierno español de "complicidad" con la "ocupación" marroquí del Sáhara y lamentó "su silencio ante tantos atropellos".

Haidar llegó el viernes a El Aaiún acompañada por dos periodistas españoles, Pedro Barbadillo y Pedro Guillén, quienes aseguraron a este periódico que sí rellenó la ficha policial necesaria para pasar en control policial. Ambos periodistas fueron retenidos e interrogados durante siete horas por la policía en el aeropuerto de la capital del Sáhara. A primera hora de la noche fueron puestos en libertad y embarcaron en el último vuelo a Las Palmas.

La información sobre la expulsión de Haidar fue comunicada por la policía a la madre de la activista que acudió al aeropuerto a visitarla. Haidar, que estuvo "desap Haidar, que estuvo "desaparecida" en cárceles secretas durante cuatro años, tiene dos hijos que viven con ella en El Aaiún.

Marruecos solía detener y llevar ante los tribunales a los saharauis independentistas, pero no había expulsado a ninguno. Desde principios de los noventa ningún opositor al régimen marroquí ha sido expulsado. El último fue el entonces izquierdista Abraham Serfaty al que se le retiró la nacionalidad y se decretó que era brasileño antes de obligarle a salir del país.

Además del que le acaba de otorgar la Fundación Train en Nueva York, Haidar ha cosechado otros muchos premios, como el que concede la Fundación Robert Kennedy y en 2006 el premio Juan María Bandrés de derechos humanos. Los defiende de forma pacífica. De ahí que sea descrita a veces como la Ghandi saharaui.

La expulsión de Haidar se enmarca en un endurecimiento de la política de Maruecos contra los independentistas. El 6 de noviembre, con motivo del 34º aniversario de la Marcha Verde, que permitió a Marruecos adueñarse del Sáhara, el rey Mohamed VI pronunció un discurso en el que instó a la justicia y a las fuerzas de seguridad a actuar con más firmeza contra "los adversarios de la integridad territorial de Maruecos", es decir aquellos que reivindican la autodeterminación de la antigua colonia española. Hay que desbaratar, añadió, "los complots urdidos contra la marroquinidad de nuestro Sáhara".

"El contacto con el enemigo es traición", prosiguió el monarca. No en balde, un mes antes, siete figuras del independentismo saharaui habían sido detenidas a su llegada al aeropuerto de Casablanca en un vuelo procedente de Argelia. Habían visitado durante nueve días los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf (suroeste de Argelia) en manos del Frente Polisario.

La fiscalía les ha acusado a todos ellos de "colaboración con el enemigo" y serán juzgados en breve por un tribunal militar. Durante el reinado de Mohamed VI ningún civil había hasta ahora comparecido ante un tribunal militar. Aministía Internacional les ha asumido como prisioneros de opinión.