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Turquía paraliza la reforma constitucional que exige la UE

La oposición nacionalista al Gobierno de Erdogan bloquea todas las enmiendas para cambiar la ley fundamental aprobada tras el golpe militar de 1980

El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, reconoció ayer que su país tendrá que mantener la Constitución vigente, aprobada tras el golpe militar de 1980, a pesar de que la reforma es un factor clave para su adhesión a la Unión Europea. Los esfuerzos para cambiar la Constitución son "una pérdida de tiempo", aseguró Erdogan, ya que la oposición está bloqueando todas las enmiendas en el Parlamento.

"Todos los partidos deben implicarse en los trabajos para reformar la Constitución, pero el principal grupo de la oposición rechaza y bloquea todos los esfuerzos. Así que, mientras nos enfrentemos a esto, estos esfuerzos no son más que una pérdida de tiempo. Tendremos que seguir con la Constitución actual", declaró Erdogan.

Estas palabras de Erdogan, pronunciadas poco antes de iniciar una visita oficial a Bruselas para intentar impulsar las complejas negociaciones de adhesión a la UE, apuntan a que su Gobierno está dejando aparcados los planes de reforma ante la oposición de sus rivales nacionalistas.

El primer ministro turco había prometido tras las elecciones locales celebradas en su país el pasado 29 de marzo que iba a reactivar las iniciativas políticas para modernizar la Constitución de 1982, con el fin de eliminar obstáculos que dificultan el proceso de adhesión de su país a la UE.

La Constitución, redactada bajo el régimen militar surgido del golpe de Estado de 1980, impone restricciones a la libertad de expresión, permite la prohibición e ilegalización de los partidos políticos, limita la función de los sindicatos y otorga a los militares una influencia considerable en la política nacional.

El Partido Republicano del Pueblo (CHP, nacionalista laico) ha bloqueado los planes del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), islamista moderado, para reformar la Constitución, y ha amenazado con recurrir ante el Tribunal Constitucional si la reforma sale adelante con el apoyo del ultraderechista Partido Movimiento Nacionalista (MHP).