Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Irán apuesta por la continuidad de Ahmadineyad

El actual presidente iraní habría obtenido el 62,6% de los sufragios, según datos oficiales.- Los seguidores del reformista Musaví, quien ha pedido que se anulen los resultados, denuncian un fraude

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, se ha alzado durante este viernes con la victoria en las elecciones presidenciales celebradas en el país, unos comicios que se habían presentado como trascendentales para Irán y la región. El candidato conservador ha obtenido el 62,63% de los sufragios y su oponente Husein Musaví el 33,7%, según los datos oficiales facilitados Sadeq Mahsouli, ministro del Interior.

El líder supremo de la República islámica, el ayatolá Ali Jameneí, ha respaldado la victoria actual presidente en las elecciones y ha instaDO a los demás candidatos a aceptar los resultados. En un mensaje transmitido por televisión, Jameneí ha anunciado que Ahmadineyad había conseguido 24 millones de votos y que los resultados demuestran al apoyo del pueblo al régimen.

Al cierre de los colegios electorales, los dos principales candidatos se proclamaron vencedores. Musaví declaró en la televisión poco después del cierre de las urnas que había obtenido el 65% de los votos. Sin embrago, el Ministerio de Interior empezó a facilitar de inmediato datos que favorecían a Ahmadineyad. Su ventaja, según los datos oficiales, se ha ido manteniendo durante la noche.

Durante la madrugada se han producido algunos choques en la plaza de Fatimi de Teherán entre centenares de seguidores de Musaví que protestaban contra lo que consideraban un fraude electoral y la policía. Los partidarios de Ahmadineyad han celebrado sin problemas su aparente victoria en otras zonas de la ciudad. La campaña del candidato reformista Mir Husein Musaví ha pedido al Consejo de Guardianes que revise los "errores" que se han producido en las elecciones presidenciales y anule los resultados.

El Consejo de Guardianes, máxima autoridad electoral ha anunciado que el 82% de los iraníes ha participadoen las elecciones presidenciales, una cifra "sin precedentes". "Más del 82% de los 46,2 millones de electores votaron en las décimas elecciones presidenciales", ha detallado Abbas Ali Kadkhodaei, portavoz del poderoso Consejo.

Alta participación

Horas antes del cierre de los colegios ya se preveía que la participación sería histórica. "La participación no tiene precedentes", declaró el jefe de la Comisión Electoral, Kamran Daneshjoo, quien pasada la hora inicial de cierre, a las seis de la tarde, hablaba del 70%. Daneshjoo estimó que al concluir la jornada electoral se habría batido el récord de cerca del 80% que se registró en 1997, durante la primera elección de Mohamed Jatamí. Estas cifras favorecían en teoría a Musaví, informa Ángeles Espinosa.

Ahmadineyad, de 52 años, controlaba el voto de campesinos, pensionistas y funcionarios, a quienes ha prometido más ayudas y resistir las presiones occidentales sobre el programa nuclear. El ex primer ministro Musaví, de 67, que ha ofrecido mayores libertades sociales y mejores relaciones con Occidente, esperaba capitalizar el rechazo que suscita la política del presidente entre las clases medias urbanas, en especial, jóvenes y mujeres. Unos 46,2 millones de iraníes mayores de 18 años tenían derecho a votar.

Desde la apertura de las urnas a las ocho de la mañana, hubo largas colas ante la mayoría de los colegios electorales. A media tarde, la nutrida afluencia de votantes había dejado sin papeletas numerosos colegios tanto en el noroeste del país como en el norte de Teherán. Aunque se trata de una papeleta única en la que el elector debe escribir el nombre de su elegido, ambas zonas suelen votar reformista, lo que motivó las quejas de los responsables de la campaña de Musaví. "En la mezquita de Shahrak-e-Qods llevan dos horas esperando papeletas", denunció a este diario Yahanbaahs Janyaní, portavoz de la sede electoral reformista, cuando faltaba media hora para que a las nueve de la noche concluyera la segunda extensión del voto.

Con las urnas aún abiertas, los aliados de Musaví le daban como ganador en la primera, algo para lo que se requiere una mayoría absoluta. "Basándonos en nuestros sondeos, Musaví obtiene entre el 58% y el 60% del voto y ha ganado", declaró Sadeg Jarrazí a la agencia Reuters. Casi de inmediato, Alí Akbar Javanfekr, el asesor de prensa de Ahmadineyad, tachaba esa afirmación de "guerra psicológica" y otro de sus portavoces, Alí Asgar Zarei, aseguraba a la semioficial Mehr que era el actual presidente el que obtenía ese porcentaje de votos.

El régimen 'apaga' todos los SMS

Una y otra vez los intentos de L. Z. para avisar a M. L. de que iba a votar se vieron frustrados por un persistente message failed (en inglés porque el software de la telefonía móvil iraní usa ese idioma). Al final recurrió a la llamada convencional. Aunque el teléfono no es caro en Irán, los jóvenes prefieren los mensajes de texto. Ese servicio dejó de estar disponible en los móviles iraníes desde el jueves, lo que ha molestado sobre todo a Mir Hosein Musaví, cuyos simpatizantes se quedaron ayer sin uno de sus instrumentos favoritos de comunicación y movilización.

Al principio se creyó que la medida pretendía evitar que los candidatos siguieran haciendo campaña una vez cerrado el plazo. Fuentes oficiales dieron a entender que se trataba de una avería. "Estamos investigando", declaró el portavoz del Ministerio de Telecomunicaciones, David Zareian, tras reconocer que el sistema no funcionaba desde la noche del miércoles. No convenció.

"Han suspendido los SMS. Eso va contra la ley. No deberíamos tener miedo de la libre circulación de información", afirma Musaví en su web. Los mensajes de móvil han sido en la campaña una importante vía de comunicación de los candidatos con los jóvenes. Para el equipo de Musaví, constituía también una herramienta de gestión de datos. "Contábamos con ese sistema para recoger la información de nuestros representantes en el país y tener noticias inmediatas en caso de denuncias de fraude", dice Alí Tajernia, del Comité de Protección de Votos de Musaví.

Más información