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Un Día del Trabajo en tiempos de crisis

Graves enfrentamientos en Alemania, Grecia y Turquía durante la celebración del 1 de Mayo.- Grandes manifestaciones en toda Francia.- Marchas multitudinarias en Rusia y Cuba

En plena crisis mundial, la celebración del 1 de Mayo, Día Internacional del Trabajo, ha registrado los primeros enfrentamientos entre las fuerzas del orden y los manifestantes en Alemania, Grecia y Turquía. Miles de personas han salido a las calles de las principales ciudades europeas, preocupadas por el acelerado ritmo de los despidos y ante el lúgubre panorama económico mundial que se prevé para éste y el próximo año.

Esta mañana, las manifestaciones de los trabajadores en Alemania y Turquía se volvieron rápidamente en episodios violentos, mientras que en Grecia, la policía se enfrentó a grupos de unos 300 anarquistas. Las marchas en Francia y España han transcurrido pacíficamente.

Batalla campal en Alemania

Berlín y Hamburgo han sido escenarios de los graves altercados donde decenas de personas han resultado heridas. Preparada con un dispositivo de más de 2.000 efectivos antidisturbios ante los esperados desórdenes en la Noche de Walpurgis, la víspera del 1 de mayo, las manifestaciones espontáneas han tornado en disturbios.

En la capital, la imagen ha sido de batalla campal: contenedores derribados, piedras y botellas por los aires y contra coches y tranvías, tiendas y paradas de autobús destrozadas. Según la Policía de Berlín, al menos 29 agentes antidisturbios resultaron heridos y 12 personas fueron detenidas después de que alrededor de 200 manifestantes, que entonaban lemas contra el capitalismo, lanzaran piedras y botellas contra los policías en el distrito de Friedrichshain, en el este de la ciudad. Los enfrentamientos se produjeron al término de una concentración pacífica en la que participaron alrededor de 2.000 personas.

La Policía berlinesa está preparada para afrontar nuevos brotes de violencia a lo largo del día, en el que se esperan manifestaciones de las organizaciones de izquierda y de los sindicatos.

En Hamburgo, según las autoridades, resultaron heridos tres agentes antidisturbios. En el barrio del Schanzenviertel radicales de izquierda rompieron la luna de un instituto bancario e incendiaron varios contendores de basura.

Más violencia en Estambul

Turquía también ha vivido una jornada de violencia. La Policía antidisturbios ha utilizado caños de agua y bombas lacrimógenas para enfrentarse a los manifestantes en Estambul con motivo de la celebración del 1 de Mayo. Las cadenas de televisión han mostrado imágenes en las que se aprecia a hombres enmascarados lanzando piedras y cócteles molotov contra los agentes antidisturbios, golpeando bancos y atacando los escaparates de supermercados.

La policía estableció barreras y controles policiales, además de cortar el tráfico y anular el transporte público para evitar que otros grupos radicales se uniesen a los sindicatos. Esta jornada es además especial en Turquía. El 1 de mayo de 1977, 34 ciudadanos fueron asesinados cuando pistoleros sin identificar abrieron fuego contra las 750.000 personas que se habían congregado en la plaza de Taksim. A partir del golpe de Estado de 1980 quedaron prohibidas las manifestaciones en ese lugar para evitar que se repitieran los incidentes de 1977. Desde 2007, los sindicatos han exigido que se permita la celebración del Día del Trabajo en la plaza Taksim, algo a lo que el gobernador de Estambul, Muammer Güler, se ha opuesto vehementemente.

Durante las dos últimas ediciones del Primero de Mayo, la represión policial fue muy violenta y culminó con cientos de detenidos y una persona muerta a causa del elevado nivel de gas lacrimógeno inhalado. Este año, por primera vez, el gobierno declaró festivo esta jornada y el gobernador de Estambul ha accedido a permitir "a un número razonable" de representantes de los sindicatos manifestarse en Taksim.

El G-8 sindical de Francia

Por primera vez en su historia, Los ocho grandes sindicatos franceses se han unido, en el llamado "G8 sindical", para celebrar el Día del Trabajo con una multitudinaria protesta en París contra la política del Gobierno y los empresarios que se aprovechan de la crisis.

Los sindicatos franceses organizaron casi 300 marchas contra las políticas sociales del presidente Nicolás Sarkozy y su manejo de la crisis. Según los trabajadores, la participación a nivel regional fue inferior a la huelga del 19 de marzo, cuando hasta 3 millones de franceses salieron a la calle en las mayores manifestaciones desde que llegó Sarkozy al poder en 2007.

Y en una muestra de cuán lejos llega la desilusión laboral, incluso empleados en posiciones directivas se han unido a las marchas en Francia. "No es nuestra tradición, en absoluto, protestar el Primero de Mayo, pero dado el contexto económico en Francia y la crisis decidimos sumarnos", ha dicho Carole Couvert, una de las líderes del sindicato CFE-CGC de los ejecutivos.

Cogidos del brazo, los líderes de las grandes centrales sindicales se situaron a la cabeza de la marcha de la capital francesa, mucho más numerosa que las de años anteriores en esta misma fecha. En Rusia también se batió el récord de participación de los últimos años en Moscú, con más de 70.000 manifestantes, entre opositores y oficialistas.

Mientras, en Italia, el terremoto del pasado 6 de abril en L'Aquila, que causó la muerte de 298 personas, fue el tema central de las manifestaciones de los trabajadores.

América Latina

En Cuba, su presidente, Raúl Castro, presidió el desfile central del Primero de Mayo en la Plaza de la Revolución de La Habana, en el que se reiteró el compromiso de la isla con el socialismo y se llamó a los trabajadores a un mayor esfuerzo. Decenas de miles de cubanos repitieron la tradicional marcha del Día de los Trabajadores por la céntrica plaza habanera con carteles de apoyo a los líderes de la isla.

En Venezuela, el Día del Trabajo se festejó en el centro de Caracas con diferentes marchas de seguidores y opositores al Gobierno de Hugo Chávez, y decenas de agentes de la Policía Metropolitana y de la Guardia Nacional (Policía militarizada) custodiando que ambos grupos no se encontrasen.

En Paraguay, miles de trabajadores se manifestaron por las principales calles de Asunción y recordaron al presidente paraguayo, el ex obispo Fernando Lugo, su promesa de reformar el país.