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La Nochevieja se salda en Francia con más de 1.000 vehículos quemados

Los actos de vandalismo en la última noche del año se han convertido casi en una 'tradición', desde las revueltas que sacudieron los barrios suburbiales en 2005

Hasta la cochera de Estrasburgo han llegado en las últimas horas los más de 50 vehículos que anoche fueron quemados en esa ciudad del norte de Francia, donde la quema de vehículos se ha convertido en una desagradable 'tradición'. Anoche ardieron 1147 vehículos en todo el país según datos publicados por el Ministerio de Interior francés y recoguidos por el diario  Le Monde .
Hasta la cochera de Estrasburgo han llegado en las últimas horas los más de 50 vehículos que anoche fueron quemados en esa ciudad del norte de Francia, donde la quema de vehículos se ha convertido en una desagradable 'tradición'. Anoche ardieron 1147 vehículos en todo el país según datos publicados por el Ministerio de Interior francés y recoguidos por el diario Le Monde. REUTERS

Quemar vehículos durante la última noche del año se está convirtiendo en una desagradable tradición en muchos barrios suburbiales franceses. La autoridades francesas lo saben y por eso habían preparado un dispositivo de 35.000 policías, 7.000 más que el año anterior, en todo el país. Sin embargo, estos no pudieron evitar, un año más, que muchos franceses hayan tenido una desagradable sorpresa al despertar el primer día del año. En total, 1.147 vehículos ardieron la pasada noche en Francia, según datos recogidos por el diario Le Monde.

Según los mismos datos, que ha hecho públicos el Ministerio de Interior francés, la del último día del año fue la peor de las últimas tres nocheviejas en lo que a quema de vehículos se refiere. En el paso de 2007 a 2008 se contabilizaron 878 vehículos quemados y un año antes habían sido 973.

Las quemas de vehículos a gran escala comenzaron en Francia en 2005, a raíz de las numerosas revueltas que sacudieron las banlieues de las principales ciudades. Desde entonces, además de ser frecuentes durante cualquier fin de semana en proporciones mucho menores, se han convertido en un fenómeno que parece imparable durante la noche de San Silvestre a juzgar por las últimas cifras.