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Tailandia celebrará un referéndum para intentar solucionar la crisis política

Ante la ineficacia del estado de excepción, el Ejecutivo considera el plebiscito como "la mejor solución" para frenar las protestas, que ya duran diez días.- El primer ministro se niega a dimitir

Un grupo de manifestantes en las instalaciones del complejo presidencial en Bangkok.
Un grupo de manifestantes en las instalaciones del complejo presidencial en Bangkok. EFE

El primer ministro de Tailandia, Samak Sundaravej, y su Ejecutivo han acordado celebrar un referéndum nacional para solucionar la crisis política. Después de que la declaración del estado de excepción en Bangkok el martes pasado no consiguiera acabar con las protestas antigubernamentales, el Gobierno considera el plebiscito "como la mejor solución".

No hay confirmación oficial sobre las preguntas, pero un diputado del gobernante Partido del Poder del Pueblo, Suthin Klangsaeng, apuntó ayer dos de las preguntas que se podrían plantear: ¿Debe el Gobierno continuar, dimitir o ser disuelto por el Legislativo para convocar elecciones anticipadas? y ¿Debe la Alianza del Pueblo para la Democracia continuar su protesta?

El anuncio de la celebración del plebiscito se ha producido horas después de que Sundaravej asegurara que no tenía intención de dimitir, como le habían reclamado los manifestantes, que desde hace diez días bloquean el acceso a su oficina en las calles de Bangkok. "No dimitiré. (...) Debo permanecer para proteger la democracia y preservar la monarquía", ha afirmado el primer ministro en un discurso emitido por la radio pública. Sundaravej sí ha aceptado la dimisión de su ministro de Exteriores, que apenas ha permanecido seis semanas en el cargo.

Descartar el uso de la fuerza

El martes pasado, Sundaravej decretó el estado de excepción en Bangkok tras una jornada de violencia entre partidarios del Gobierno y los 30.000 opositores que habían salido a las calles. La Alianza del Pueblo para la Democracia (PAD) mantiene su desafío a la medida de emergencia y condiciona cualquier negociación a la dimisión del primer ministro.

Aunque el estado de excepción prohíbe las reuniones públicas, incumplida por los miles de activistas aglomerados en el recinto del palacio del Gobierno, el jefe del Ejército, el general Anupong Paochinda, ha apostado por el diálogo para resolver el contencioso en vez de la fuerza. El general Paochinda ha descartado otro golpe como el que en 2006 depuso al entonces primer ministro, Thaksin Shinawatra. Las elecciones de 2007, que restablecieron la democracia, dieron la victoria a los seguidores del depuesto Shinawatra.