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La protesta no da tregua a Tailandia

El Ejército se niega a reprimir a los miles de manifestantes que exigen la salida del primer ministro - La autoridad electoral acusa de fraude al partido en el poder

El cerco al Gobierno de Samak Sundaravej, el ultraderechista primer ministro tailandés, se estrechó ayer en los tribunales, tras más de una semana de protestas callejeras antigubernamentales, en las que los manifestantes han acampado en el complejo que alberga el Ejecutivo, en Bangkok. La Comisión Electoral acusó ayer de fraude en los comicios del pasado diciembre a la formación de Samak, el Partido del Poder del Pueblo (PPP), y solicitó al Tribunal Constitucional su disolución.

La decisión elevó la tensión en Tailandia, pocas horas después de que los choques entre miles de opositores y partidarios del Gobierno causaran un muerto y más de 40 heridos en Bangkok, y de que el Ejecutivo decretara el estado de excepción en la capital. Los críticos acusan a Samak de ser un títere del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, con varios juicios pendientes por abuso de poder y corrupción.

Pese a la violencia y al decreto de estado de excepción, que prohíbe reuniones de más de cinco personas, cientos de ciudadanos se sumaron a la ocupación de la sede del Gobierno, entre ellos familias con niños. Miles de manifestantes reforzaron las barricadas alrededor del palacio, cantando "¡No tenemos miedo!".

El jefe del Ejército, el general Anupong Paochinda, descartó usar la fuerza para acabar con las protestas. "Puedo asegurar que no utilizaremos de ninguna manera la fuerza en contra de civiles. Se trata de un asunto social interno, y no tomaremos partido por ninguno de los dos bandos", dijo. Un golpe de Estado de las Fuerzas Armadas tailandesas acabó en septiembre de 2006 con el Gobierno de Thaksin Shinawatra.

En Bangkok viven 10 de los 65 millones de habitantes de Tailandia. Aunque algunas escuelas y tiendas permanecieron cerradas ayer, la capital no sufrió ni toque de queda ni imponentes despliegues militares. El aeropuerto funcionó con normalidad, aunque Thai Airways adelantó que las huelgas convocadas por los sindicatos provocarían la cancelación de algunos vuelos previstos para hoy. Las huelgas también afectaron parcialmente al ferrocarril y a los autobuses. Los aeropuertos de Phuket y Krabi también volvieron a la normalidad, después de que la semana pasada miles de turistas quedaran atrapados por bloqueos de los manifestantes.

Ocho días de caos

- 26 de agosto. Los manifestantes ocupan el recinto de la sede del Gobierno en Bangkok.

- 27 de agosto. Las autoridades ordenan detener a nueve líderes opositores.

- 29 de agosto. Los manifestantes bloquean los aeropuertos regionales de Phuket y Krabi.

- 1 de septiembre. Choques entre opositores y partidarios del Gobierno causan un muerto y más de 40 heridos.

- 2 de septiembre. Se declara el estado de excepción en Bangkok.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de septiembre de 2008

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