Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La policía de Zimbabue libera al líder opositor tras ocho horas de detención

Tsvangirai había regresado al país para encabezar la campaña electoral de la segunda vuelta de los comicios presidenciales

La policía de Zimbabue ha puesto en libertad al líder opositor Morgan Tsvangirai después de mantenerlo bajo arresto durante ocho horas, ha informado el abogado de Tsvangirai. "Ellos lo han liberado sin cargos. La policía dijo que había participado en una reunión sin sanción...le han retenido durante ocho horas antes de liberarlo", ha explicado el letrado.

Tsvangirai fue detenido en un control policial de carretera en plena campaña electoral, según informó un portavoz de su partido, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC).

Tsvangirai había regresado al país procedente de Sudáfrica el pasado 24 de mayo para encabezar la campaña electoral de la segunda vuelta de los comicios presidenciales, y antes de su llegada denunció en repetidas ocasiones que existía un plan para detenerle e incluso asesinarle. El Gobierno del presidente zimbabuense, Robert Mugabe, había rechazado tajantemente las aseveraciones del MDC tildándolas de "propaganda política".

Antes de llegar Zimbabue, Tsvangirai emprendió una iniciativa diplomática por África y algunos países europeos para presionar a Mugabe a entregar el poder debido a que, según el MDC y su líder, el presidente zimbabuense había perdido las elecciones.

La segunda vuelta de las presidenciales se realizará el 27 de junio próximo y en ellas Tsvangirai se enfrentará a Mugabe, en el poder desde 1980 y líder del partido gobernante -la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (Zanu-PF, en inglés)- que quedó en segundo lugar en los comicios del 29 de marzo.

Organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos, así como Estados Unidos, el Reino Unido -la antigua metrópoli colonial- y otros países europeos han denunciado la campaña de violencia e intimidación desatada por la ZANU-PF contra los seguidores de Tsvangirai y ponen en duda que la segunda vuelta pueda ser libre y justa.