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Osetia del Sur pide su reconocimiento a Rusia, la Unión Europea y la ONU

El parlamento de la república secesionista del Cáucaso alega el precedente de Kosovo para reclamar su soberanía

"El 'precedente kosovar' confirma que la solución de los conflictos regionales se basa no sólo en el principio de integridad territorial de los Estados", dice el mensaje que el parlamento de la pequeña república de Osetia del Sur ha dirigido hoy al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, al presidente de Rusia, Vladímir Putin, a la Duma (parlamento ruso), a los jefes de Estado de los países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y a la Unión Europea. "El ejercicio del derecho de las naciones a la autodeterminación puede resultar la única vía de arreglo pacífico de las situaciones conflictivas", continúa el documento. El mensaje concluye negando cualquier base jurídica para la soberanía georgiana sobre la república caucásica de 70.000 habitantes.

Osetia del Sur fue una región autónoma integrada en la República Soviética de Georgia durante la URSS. Cuando el imperio soviético comenzó a tambalearse en 1989, el sóviet supremo de la región aprobó su unificación con Osetia del Norte en noviembre de ese año, por entonces una república autónoma soviética. El soviet supremo georgiano derogó la decisión al día siguiente. La violencia de los enfrentamientos entre manifestantes nacionalistas georgianos y osetos forzó a la mediación del ejército soviético.

A finales de 1990, Osetia del Sur declaró su independencia como República Democrática Soviética de Osetia del Sur, solicitando a Moscú su reconocimiento como sujeto independiente dentro de la Unión Soviética. El parlamento Georgiano anuló la declaración, la autonomía de la entidad y declaró el estado de emergencia en la capital, Tsisjinvali y otra zona. Soldados georgianos entraron en la capital para enfrentarse a las milicias osetas. Fue el comienzo de una guerra que dejó unos 3.000 muertos en el año y medio que duró.

Tras el golpe de estado que desplazó a Gamsajurdia del poder, Georgia se vio obligada a firmar un alto el fuego con mediación rusa. Tbilisi ha acusado en más de una ocasión a Moscú de dar apoyo económico y militar a las autoridades osetas. Más de 60.000 osetios huyeron de Georgia a causa del conflicto, según las autoridades georgianas. La mayoría lo hizo a Osetia del Norte, hoy parte de Rusia.

Calma tensa

La situación en la zona se mantuvo estable con observadores militares de ambas partes, así como rusos y de la OSCE, hasta 2004, cuando un intento de las autoridades georgianas de atajar el contrabando de todo tipo de productos que se ha convertido la zona terminó en una escalada de gestos de fuerza que derivaron en combates. Los enfrentamientos se saldaron con varias docenas de muertos y un acuerdo entre las dos partes para desmilitarizar el conflicto.

Desde entonces, se han sucedido las escaramuzas entre la policía georgiana de las localidades vecinas y algunas aldeas georgianas de la región y las milicias del gobierno prorruso de Osetia, encabezado por Eduard Kokoity.

Rusia ha rechazado las acusaciones de apoyar al régimen de Kokoity y ha mantenido una postura ambigua: ha organizado cumbres entre los líderes de las regiones secesionistas georgianas junto al líder de Osetia del norte, pero ha evitado reconocer la independencia de la región. También ha distribuido pasaportes rusos entre los habitantes de Osetia y Abjazia, otra región separatista georgiana. En caso de conflicto armado, las tropas rusas podrían intervenir con el pretexto de proteger a sus ciudadanos.