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El rey belga insta a un "diálogo constructivo" entre flamencos y valones

Alberto II agradece en su mensaje navideño los esfuerzos que han permitido formar un Gobierno interino tras seis meses de crisis política

El rey Alberto II de Bélgica ha abogado este lunes, en el tradicional mensaje navideño, a establecer un "diálogo constructivo" entre las comunidades flamenca y Valona que permita comprender las distintas sensibilidades y ayude a que el país siga progresando. El monarca ha agradecido los esfuerzos de todos los que han contribuido a la puesta en marcha de un Gobierno interino tras seis meses de crisis política y ha animado a sus compatriotas a aprender tanto el francés como el flamenco.

Apenas un día después de que la Cámara de Representantes, equivalente al Congreso, respaldara la formación de un Ejecutivo interino encabezado por el actual primer ministro en funciones, el liberal Guy Verhofstadt, con el fin de gestionar los asuntos más urgentes, Alberto II ha querido con su mensaje navideño, emitido por televisión en todo el país, empezar a restañar las heridas causadas por la crisis política entre flamencos y valones, que amenazaba con la desintegración del país. Así, el monarca ha señalado que la crisis se ha solucionado gracias a "la creatividad, la sensatez y el espíritu de compromiso que caracterizan a los belgas".

Sin embargo, no ha podido evitar lamentar la fractura creada por la incapacidad de los políticos para alcanzar un acuerdo de Gobierno tras las elecciones legislativas celebradas en junio. "A veces tenemos la impresión de que nuestras relaciones con los países extranjeros están mejor organizadas y mejor estructuradas que las del interior de nuestro propio país", ha señalado el rey, que ha pedido a sus conciudadanos que extraigan varias lecciones de las dificultades pasadas.

Aprender ambas lenguas

Para Alberto II, "un diálogo constructivo ayudará a comprender las sensibilidades de unos y de otros y a progresar juntos". "No olviden a sus vecinos, ciudadanos de un mismo país", ha añadido, para resaltar después la necesidad, sobre todo para los jóvenes, de conocer bien la lengua de las otras comunidades. "Es una forma de civismo que hemos descuidado durante años", ha comentado el Rey, para quien, con la modernización de los métodos de aprendizaje, "ya no hay excusa" para no hacer ese esfuerzo.

Para el acercamiento también es necesario, en su opinión, una "reconciliación entre las comunidades" para cerrar las heridas por las "injusticias colectivas" pasadas y construir un futuro común. Alberto II ha insistido en que la identidad regional y comunitaria es compatible con promover la cohesión en todo el país y con la integración en Europa.

Así, el monarca ha asegurado que Bélgica puede llegar a ser dentro de Europa "ejemplo de una sociedad en donde diversas culturas pueden vivir armoniosamente". "No es un sueño imposible", ha concluido.