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El despertar del Tungurahua

Las explosiones y los seísmos han aumentado en las últimas horas por la actividad interna del volcán, situado en el centro andino de Ecuador

Más de 50 explosiones y 70 seísmos leves se han registrado hoy en el volcán Tungurahua, situado en el centro andino de Ecuador, según datos aportados por el Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional. La imponente montaña lleva dos días emitiendo columnas de ceniza y gases, y en las últimas 24 horas, se han producido 47 seísmos "de largo período" relacionados con el movimiento de los fluidos internos de la montaña.

La actividad volcánica del Tungurahua se ha visto incrementada desde el 26 de noviembre pasado, cuando el volcán se reactivó y comenzaron las explosiones de gran magnitud. Su frecuencia ha aumentado en las últimas horas, ya que ayer sólo se registraron cinco.

El informe del Instituto Geofísico señala además que una de las explosiones generó un ruido fuerte, parecido al de un cañonazo, que se escuchó incluso en la ciudad de Ambato, situada a unos 30 kilómetros al oeste del coloso. Según el Instituto, esa explosión en concreto causó la salida de material incandescente del cráter, con rocas de fuego que, tras elevarse decenas de metros por encima de la cumbre, caían y rodaban por los flancos de la montaña, hasta un kilómetro pendiente abajo.

Además, la ceniza ha comenzado a llegar a las poblaciones cercanas, en concreto, a El Manzano, Choglontus, Cahuají, Palitahua, Bilbao, Cotaló, Cusúa, Juive y Pillate, vecinas al volcán.

El historial volcánico del Tungurahua

El Tungurahua, de 5.029 metros de altitud y situado a unos 180 kilómetros al sur de Quito, empezó su actual proceso eruptivo en 1999 y, desde entonces, ha intercalado períodos de gran actividad con lapsos de relativa calma.

En julio y agosto del año pasado, el Tungurahua generó varias explosiones fuertes, una de ellas considerada como la más grande de su actual proceso.

La explosión de agosto de 2006 causó la muerte de al menos seis personas, provocó el desplazamiento de miles de campesinos y arrasó grandes extensiones de cultivos, sobre todo en el sector suroeste de la montaña.